jueves, 28 de agosto de 2008

EL BAUL DEL ABUELO

Tengo en un rincón de mi casa un viejo baúl de pino de oregòn,ese baúl esta lleno de inmensos recuerdos.Tiene herrajes de color negro y una larga historia,una historia de ciento veintitrés años,colmada de luchas,grandezas,alegrìas y sufrimientos,desazòn y amor. 
Es el baúl de mi abuelo. 
Allì està marcada a fuego la historia de su vida. 
A veces,en mis desveladas noches de invierno al calor de la estufa,lo contemplo con gran sentimiento y eso hace que me imagine miles de cosas que me han contado mis ancestros. 
Imagino al abuelo partiendo de su aldea natal en Carballiño provincia de Pontevedra,con casas de piedra y terrenos sembrados de huertos regados por las rias del Miño,los viñedos y las barcas de los pescadores al atardecer y èl partiendo con sus pocos efectos personales,despidièndose de sus padres y sus dos hermanas,con los ojos nublados por las làgrimas dejando atràs todo su bagaje de recuerdos:su niñez jugando en las rias,sus amigos de la infancia,su primer amor de la adolescencia… para aventurarse en este ignoto lugar de Amèrica que abrìa sus alas a los inmigrantes de todas las razas y credos. 
Me lo imagino subiendo por la escalerilla al “Reina de los Mares” con incertidumbre,buscando el camarote numero diecisiete de tercera clase. 
Algunas noches durmiendo en la larga travesía,otras desvelado contemplando desde la cubierta las estrellas titilantes,las Tres Marìas,la constelación de Orion… 
Me lo imagino llegando a esta tierra aturdido por las sirenas de los barcos que arribaban a la dàrsena norte. 
Era el año l880,por primera vez pisaba el suelo argentino.Aquì se estableciò y formò su hogar trabajando como jardinero,aquì en esta tierra recordaba siempre con su mirada turbia a sus seres amados que estaban en su lejana Galicia. 
Esta es la historia de mi abuelo,al que no tuve la suerte de conocer,tal vez por eso la fuerza de su ausencia hizo que lo quisiera mucho mas.En honor a su inolvidable,hermoso y por siempre vìvido recuerdo vaya en estas lìneas mi homenaje. 

MARIA ANGELICA FIDALGO

lunes, 4 de agosto de 2008

Cenci de la Luna

LA POETISA Y ESCRITORA SALMANTINA CENCI RODRIGUEZ MARTIN, ABANDERADA DE LA BANDERA ESPAÑOLA EN EL 98 ANIVERSARIO DE DAIREAUX, EN LA R. ARGENTINA

En la localidad de Daireaux, Pcía. de Bs. As., R. Argentina, donde Cenci reside actualmente, se festejo su aniversario 98, adhiriendose a tales festejos, la escritora-poetisa salmantina (oriunda de Cerezal de Peñahorcada), concurrió como abanderada de su tan querida y añorada bandera, representando a la Asocición Española de dicho lugar y que proximamente cumplirá su centenario.
Cenci subió al escenario del teatro, agradeciendo a Daireaux haber recibido con los brazos abiertos a sus padres y a ella, cuando años atrá llegaron a ese país, con las maletas llenas de sueños y esperanzas y emigrando de Cerezal de Peñahorcada. Agradeció también el alto honor de llevar el estandarte de su patria de origen.Para la ocación , lució sobre su espalda un bello mantón de Manila, con aprox. alrededor de más de 1oo años, perteneciente a su abuela paterna Adelaida.
Para cerrar su agradecimiento, surgió la artista "Cenci de la Luna" que declamó con gran emoción un romance de su autoría: "El árbol, sus raices, flores y frutos" que arrancó lágrimas de emoción entre los presentes, ya que es su vida, desde que salió de Cerezal de Peñahorcad hasta la actualidad, finalizando con un "¡VIVA ESPAÑA,CANEJO!" y "¡VIVA ARGENTINA, OLÉ!", entrelazando ambos países, como madre e hija que son y coronado todo con un caluroso y cerrado aplauso, además de las felicitaciones por parte de las autoridades municipales y personas asistentes al evento

http://www.mispueblos.es/castilla_y_leon/salamanca/cerezal_de_penahorcada/noticias/

Chistes judios que me conto mi padre


Abrasha Rotenberg, fundador de numeros proyectos de prensa (los diarios argentinos Nueva Sión y La Opinión, etcétera), cofundador de la editorial Altalena, padre de la actriz Cecilia Roth y del cantante Ariel Roth, reeditó en 2005, en Hebraica Ediciones, su Chistes judíos que me contó mi padre, que firmó con su seudónimo: Abraham Enberg. Tras ese título tan explícito ¿qué otra cosa podemos encontrar sino chistes sobre judíos? Aunque, como confiesa el autor en la contraportada, su padre jamás le contó un chiste...
José Pivin