viernes, 18 de enero de 2008

Constelario

de Norma Mazzei. Buenos Aires, Tu Llave, 2007. 76 pp.

Norma Mazzei, nació en la ciudad de Buenos Aires en 1952. Es profesora y licenciada en letras, egresada de la Universidad de Buenos Aires (1975/1986). Comenzó su tarea de investigadora en dialectología y se dedicó más tarde a la práctica crítica, abocándose preferentemente a la literatura latinoamericana y argentina contemporánea.
En la Universidad Complutense realizó cursos y seminarios de posgrado, cuando fuera becaria del Instituto de Cooperación Iberoamericana de Madrid (1982-83); también llevó a cabo proyectos de investigación con beca del Fondo Nacional de las Artes (1987). Su interés por el estudio de los textos literarios ha sido permanente y continúa exponiendo sus trabajos en congresos de su especialidad e interdisciplinarios. Desde hace más de veinte años se desempeña como docente de enseñanza media. Ha integrado diversas antologías poéticas y con artículos, poemas y reseñas bibliográficas, ha colaborado en diferentes medios culturales.
Es autora de los poemarios Por nuestro abismo hacia el alba (Bs. As., 1985); Alucinaciones tres (Bs. As., 1988); Trazos y velos, (Bs. As., 1991); Del fatal encantamiento (Bs. As., 1995), y de los ensayos La novela latinoamericana, estudios críticos (Bs. As., 1988);Postmodernidad y narrativa latinoamericana (Bs. As., 1990); Lectura y comunicación, ponencias (Bs. As., 1991); La novela latinoamericana, ed. ampliada (Bs. As., 1994); El poder en la metáfora de la historia (Bs. As., 1997); La poética de Rafael Soto Vergés o la redención del deseo (Madrid, 2000); Las magas de Cortázar (Bs. As., 2006). 
Acerca de este nuevo poemario, escribió Nené D'Inzeo:"Al invitarnos a compartir el rico interior de Constelario, Norma Mazzei, su autora, nos advierte: "Estos poemas surgieron de la inmersión biográfica y de la admiración apasionada; todos ellos habrían de ser homenajes a la mujer en la diversa manifestación de sus rostros'.Inmersión biográfica y admiración apasionada. Dos condiciones indispensables para desatar en palabras la danza de los sentidos en comunión con la belleza de las formas, dando lugar a un ballet de fuerte y traslúcidas imágenes que atrapan desde el inicio del poemario. Si bien en el escenario de Constelario, sus diez bailarinas se deslizan de acuerdo a la partitura impuesta por la música de sus vidas, el auténtico protagonismo lo ocupa un ritual de los más costosos de llevar a cabo: la entereza moral. Entereza para superar avatares y glorias efímeras. Danza de muertes y resurrecciones que conlleva en sí misma la alabanza al renovado milagro de la vida. Diez mujeres, diez poemas. El Poema. El poema que ya no dejará de habitar al lector".