sábado, 8 de abril de 2006

Enzo Aloisi

fue escritor, periodista y crítico teatral. Nació en Florencia en 1886. Legó a la Argentina en su niñez. Se inició en el periodismo en Bell Ville (Córdoba), actividad que desarrolló en dicha localidad desde 1904 hasta 1906 y desde dicho año hasta 1933, ejerció en Buenos Aires la crítica teatral en ‘Tribuna de Buenos Aires’, ‘El Imparcial’, ‘La Verdad’, ‘La República’, ‘Comedia’ y ‘Anuario Teatral’. Efectuó colaboraciones literarias en ‘Mundial Magazine’ –revista fundada y dirigida en París por Rubén Darío.-, ‘El Hogar’, ‘Mundo Argentino’, ‘Caras y Caretas’, ‘Novela Semanal’, ‘Suplemento’, etcétera. Fue director de la revista teatral ‘Bambalinas’ y de ‘Novela Gratis’. Entre las numerosas obras teatrales estrenadas se cuentan Hechizao, sainete costumbrista (1918); El crimen de Liniers, drama policíaco (1918); Madre boceto dramático (1922) en colaboración con Miguel Lacreu; Nada de Pirandello... por favor! Farsa (1936); Amor y siempre amor, que estrenó Angelina Pagano; Los afincaos, en colaboración con B. González Arrili (1940). Publicó además Inmoralidades actuales, cuentos y sátiras (1924) y Teatro de rechazo, que contiene las obras dramáticas: Acechanzas en a sombra y El viaje a través de sí mismo (1932). Tradujo algunas obras del italiano y obtuvo varios premios literarios. Fue socio de Argentores (Asociación General de Autores de la Argentina) y de la SADE (Sociedad Argentina de Escritores). Aparte de su labor como autor teatral y escritor de novelas, ha desarrollado una gran actividad como exégeta del teatro, pronunciando disertaciones y conferencias auspiciadas por entidades culturales” (1).
A propósito de una obra de Pirandello puesta en Buenos Aires en 2005, se recuerda a Aloisi: “En 1927, Pirandello concretó su primera visita al país (se rumoreaba que el mismísimo Duce financiaba su gira junto a su compañía, el Teatro de Arte de Roma); fue recibido por el presidente Marcelo T. de Alvear, publicó en los principales diarios porteños y ofreció conferencias en el Jockey Club. Pero, sin embargo, la estética pirandelliana influyó en autores como Armando Discépolo (mucho le debe su concepción criolla del grotesco) y Roberto Arlt (Saverio, el cruel guarda muchas similitudes con Enrique IV, precisamente). En su segunda visita a Buenos Aires –en 1933, un año antes de recibir el Premio Nobel de Literatura–, el autor publicó artículos no solamente en La Prensa y La Nación, sino también en una revista de tirada masiva como El Hogar. Por entonces fueron muchísimas las piezas que se inspiraron en sus temas y procedimientos. Tanto fue así que, en 1937, Enzo Aloisi llamó a una de sus obras Nada de Pirandello... ¡por favor!” (2).
Notas
1. Petriella, Dionisio, y Sosa Miatello, Sara: op. cit.
2. S/F: “Retrato de un dramaturgo”, en Página 12, 27 de Julio de 2005.

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