domingo, 9 de abril de 2006

Roberto Tálice

nació en 1902; falleció en Buenos Aires en 1999. “En la adolescencia presentó su primera obra, La nena, en Montevideo. En la década del 20 se radicó en Buenos Aires y estrenó Los puritanos, con la compañía de Pedro Zanetta. Más tarde escribió los guiones de obras como Juventud, divino tesoro y Ciudadano del mundo. También fue autor de guiones cinematográficos y colaboró en el noticiero Sucesos Argentinos. Durante varios años dirigió la sección Espectáculos del diario Crítica. En 1986 recibió el Gran Premio de Honor otorgado por Argentores, entre otros” (1).
La Academia Nacional de Periodismo lo evocó con estas palabras, al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento: “Roberto Tálice, eminente figura de la cultura de Buenos Aires y porción entrañable del teatro y del periodismo porteños en el siglo que está por expirar, nos dejó hace ahora un año, en mayo de 1999. Era vicepresidente segundo de la Academia y el sentido de su presencia entre nosotros se acrecentaba, además, porque ella imponía la obligación de recordar la íntima conexión existente entre el arte de la representación y el periodismo, testimoniada por él en persona y, simbólicamente, también por el patrono del sillón que ocupaba: Edmundo Guibourg. Tenía 97 años y sus recuerdos se remontaban a la Montevideo de la segunda década de este siglo, ciudad en la que había nacido y en la que hizo -¡a los trece años!- sus primera armas como autor teatral. Vivió después en París y arribó a esta orilla del charco en 1923; a poco era jefe de Espectáculos en la mitológica Crítica de Natalio Botana, y la memoria de la bohemia y de las empeñosas aspiraciones de aquellos años quedan en un libro que elocuentemente tituló 100.000 ejemplares por hora, y en su semblanza sobre El malevo Muñoz, uno de sus compañeros en aquella redacción legendaria. Autor de más de un centenar de obras teatrales, director de escena, guionista, traductor al que se deben versiones de Pirandello, Shakespeare y Wilde y jurado en numerosos festivales de cinematografía, se halló entre los fundadores de la Asociación de Críticos Cinematográficos -de la que fue también presidente-, dirigió el noticiero Sucesos Argentino y LS11 Radio Provincia, y fue por muchísimos año presidente de Argentores. La enumeración de sus actividades, relaciones y cometidos podría ser interminable y él mismo alguna vez se burló de esa inabarcable presencia suya en tantas y tantas cosas. "Sí -dijo alguna vez-, parece que he vivido como mil años, de lo contrario no podría haber reunido tanto recuerdos..." Por supuesta, la humorada prescinde del hecho de que se trataba de recuerdos hermosos, iluminados por una luz en la que se convergía todo un mundo pasado en el que hubo como nunca hombres cuyas exigencias pugnaban por apartarse de lo vulgar, de lo intrascendente. Nos quedaban todavía su conversación, los detalles y las anécdotas que tan sólo él podía atestiguar, las precisiones acerca de una época de la que era sobreviviente lúcido y espiritual. Al irse deja la sensación de un hombre genuino, de una vocación lograda, de una época que merece ser preservada del olvido” (2).

Notas
1. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
2. S/F: “Adiós a don Roberto Tálice”, en http://www.academiaperiodismo.org.ar/.

Horacio Quiroga

nació en Salto, en 1878; falleció en Buenos Aires en 1937. “Es considerado uno de los mayores autores de cuentos de la literatura en castellano. Su vida estuvo marcada por ribetes trágicos: asistió de pequeño a la muerte de su padre, mató accidentalmente a su mejor amigo y su primera esposa se suicidó. Dedicado a la química y la fotografía, en 1900 emprendió un viaje a París. De regreso, su vida transcurrió entre Buenos Aires, Chaco y Misiones, donde llega en 1903 acompañando a Leopoldo Lugones. Alternó la docencia y el oficio de juez de paz y oficial del Registro Civil. Entre sus principales obras cabe destacar Cuentos de amor, de locura y de muerte (1917), Cuentos de la selva (1918), Anaconda (1921), La gallina degollada y otros cuentos (1925) y El regreso de Anaconda (1926), además de las novelas Historia de un amor turbio (1908) y Pasado amor (1929)”.

Varios autores: Enciclopedia visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarín, 2002.

Florencio Sánchez

(1875-1910) “nació en Uruguay, pero desarrolló su producción escénica en Argentina. A tal punto se consagró en nuestro país, que el 7 de noviembre, día de su muerte, se conmemora el Día del Canillita, asociando a los diarieros al recuerdo de la obra en que inmortalizó a los vendedores de diarios. Entre sus obras más famosas se destacan, además de "Canillita": "M'hijo el Dotor", "La Gringa", "Barranca Abajo", "En Familia", "Los Muertos", "El Conventillo", "Los Derechos de la Salud", "El Cacique Pichuleo". Sánchez fue "el" autor de Buenos Aires por antonomasia. Pero curiosamente su muerte ocurrió en Milán, adonde había viajado en busca de una gloria que trascendiera las fronteras rioplatenses, y encontró en cambio una serie de frustraciones que lo llevaron "barranca abajo", hasta morir víctima de la tuberculosis. Cuenta la anécdota que un gran actor italiano, cabeza de compañía en gira por la Argentina, le manifestó a Sánchez su admiración y lo invitó a viajar a Italia para poner en escena sus obras. Cuando, ilusionado, Sánchez emprendió el viaje, dio con este actor, quien no recordaba ni su rostro ni su nombre, y dejó en el rioplatense la sensación de no haber recibido más que un cumplido ocasional. Al decir del historiador Osvaldo Pellettieri en "Cien años de teatro argentino", en Sánchez "luchan los dos principios constructivos, el del realismo del fin de siglo (lo melodramático, lo sentimental-costumbrista) y los modelos típicos del naturalismo; y a nivel semántico las ideas propias del liberalismo oficial y su anarquismo, más de una vez puesto en tela de juicio".

S/F: en http://www.todo-argentina.net/

Constancio C. Vigil

“Nació en Rocha, Uruguay, el 4 de Septiembre de 1876. Desde su juventud, estuvo dedicado a las letras , como escritor y como promotor de revistas lo que le hacía ver como un defensor de la comunicación. Es así, que sus proyectos, apuntaban a crear medios con características determinadas, que recrearan a público diferente: el infantil, el femenino, el masculino. En 1901, funda, en su país natal, su primera revista. En 1903, la revista Pulgarcito, surge como antecedente del famoso Billiken. En 1915, Vigil publica su obra El Erial, donde se sintetiza su pensamiento. Constituye un conjunto de lecturas morales cristianas. En 1919, funda la revista Billiken, se convierte en la suma de industria editorial, niñez y escuela y, de la que gozaron varias generaciones. Otras de sus obras: Marta y Jorge; La Hormiguita Viajera; Mangocho; La Familia Conejola. Otra de sus creaciones, es el Libro de iniciación a la lecto-escritura más duradero de la historia argentina: Upa. Constancio Cecilio Vigil, fallece en Buenos Aires, el 24 de Septiembre de 1954. La familia Vigil toma contacto con Pinamar, cuando adquieren la casa llamada El Jagüel. El 30 de Junio de 1960, el Ministro de Educación, como homenaje al escritor y periodista Constancio C. Vigil, resuelve imponer su nombre a la Escuela Nº 11 de General Madariaga, hoy Escuela Nº 1 de Pinamar.

S/F: “Constancio C. Vigil”, en “Escuela N° 1”, http://www.telpin.com.ar/

Juan Zorrilla de San Martín

“nació en Montevideo, capital de la República Oriental del Uruguay, el 28 de diciembre de 1855. Fue su padre don Juan Manuel Zorrilla de San Martín, natural del Valle de Soba, provincia de Santander, España, donde nació en 1811, vástago de una noble familia cuya casa fuerte se mantiene en pie en el lugar de San Martín del mismo valle, en cuyos muros luce el escudo heráldico del linaje, timbrado por la divisa ‘Vivir se debe la vida de tal suerte que viva quede en la muerte’. (...) La actividad literaria emprendida por Zorrilla de San Martín y los ideales que lo animaban le habían ya impulsado a fundar, en 1878, el diario ‘El Bien Público’ (...) Las duras campañas periodísticas contra los gobiernos que no respondían a sus ideales religiosos y democráticos le atrajeron dolorosas persecuciones. En 1885, luego de sufrir el empastelamiento e incendio de su diario, amenazado hasta en el sagrado del hogar, se vio obligado a asilarse en la Legación del Brasil. Negadas las garantías que pidió la Legación para que Zorrilla de San Martín pudiera embarcarse con destino a Buenos Aires, el Ministro del Imperio lo condujo personalmente hasta una nave de guerra brasileña que lo llevó hasta aguas argentinas, en las cuales, con el fin de eludir el reclamo interpuesto por el gobierno ante la cancillería del Brasil para que el viajero fuera llevado nuevamente a Montevideo, el expatriado se trasladó en una ballenera que lo transportó a Buenos Aires. Pocos días después de este dramático episodio su esposa y sus pequeños hijos se le reunieron en el destierro. El gobierno del general Santos, al verse burlado, dictó un decreto por el cual lo destituyó del cargo de Catedrático de Literatura de la Universidad que había conquistado mediante concurso en 1880” .

Montero Bustamante, Raúl: “Juan Zorrilla de San Martín”, en Zorrilla de San Martín, Juan: Tabaré. Estudio preliminar y notas por Iber H. Verdugo. Buenos Aires, Editorial Kapelusz, 1965. 233 pp. (Biblioteca Grandes Obras de la Literatura Universal)

Berta Finkel

se naturalizó argentina. “Es autora de los libros Tres poemas bíblicos y De luz y de barro. Fue directora del teatro de títeres ‘El gallito cantor’, con el que trabajó durante una década en unión de su esposo, Eliézer Spector, en escuelas, villas y centros de salud. El ministerio de Salud Pública de la Provincia de Buenos Aires los llamó para trabajar en la difusión sanitaria, realizando obras propias sobre diarrea infantil, rabia y otros problemas de salud, intercaladas con obras recreativas. En la Capital Federal dio funciones por cuenta de Extensión Universitaria, e hizo experiencias con títeres con niños desertores de la escuela y en las colonias de vacaciones. Se presentó en Mar del Plata, Bariloche y Córdoba. Hizo experiencias con cuentos titiriteados en una escuela diferenciada durante dos años. Es autora de numerosos cuentos infantiles, publicados en La Prensa, El Hogar, Billiken y Mundo Argentino. Mientras voy creciendo y Castillito de papel, libro para niños, fueron publicados en 1974 y 1976 y reeditados. Su obra El perro ante el espejo, para adultos, fue premiada en el concurso de teatro leído del Odeón, El árbol de cada cual en el Teatro Fray Mocho y La leona en Radio Nacional. Publicó El títere y lo titiritesco, 1981; ¡Chúmbale, Bob!, 1980; Brisita, 1981; Andanzas de Brisita, 1984, y Mensaje a Alex, y otros cuentos, 1984” (1).
“ (...) Se recibió de odontóloga y durante muchos años ejerció esa profesión. Le gustaban los libros y los niños. Por eso, llegado el momento de dejar su actividad, se acercó con amor al mundo de la infancia. Fue titiritera, poeta y autora de muchos, muchos libros de cuentos. Falleció en 1990” (2).

Notas
1. Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.
2. S/F: en http://www.magisterio.com.ar/.

Clara Victoria de Palant

nació en Ovruch, y es argentina por adopción. En 1944 egresó como licenciada en química de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Se recibió de profesora de piano en el Conservatorio Williams. En 1962 obtuvo el premio del Fondo Nacional de las Artes por su libro de aforismos Como una rueda, editado en 1963. En 1967 editó Punto seguido. Anteriormente había publicado cuentos en las revistas Esto es, Ficciones, Para Ti, Damas y Damitas, Cuéntame, Idilio, etc. Se ha dedicado a la enseñanza del piano con el método de Vicente Scaramuzza, de quien fue discípula. Usa el seudónimo literario de Clara Victoria, y fue esposa del escritor Pablo Palant, fallecido”.

Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.

Julia Prilutzky Farny

nació en Kiev, el 7 de mayo de 1912; falleció en Buenos Aires en 2002. “ (...) Cursó estudios en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. Primer Premio y medalla de oro del Conservatorio Nacional de Música, donde fue alumna de Alberto Williams, y 1er. premio en el Conservatorio de Viena, con Josef Hofmann. Fue inspectora del Patronato de Liberados, secretaria de la Comisión Argentina Pro Cárceles, delegada extraordinaria de la Asoc. Argentina de Biotipología, Eugenesia y Medicina Social y del Ateneo de Cultura Latina al IV Centenario de Lima; miembro fundador del grupo ‘Veinte poetas jóvenes’; fundadora y directora de la revista Vértice; redactora y colaboradora de La Nación, El Hogar, El Mundo, Mundo Argentino, Clarín y otras publicaciones del interior y exterior; delegada de la SADE a congresos; profesora en la Esc. Normal de Quilmes; presidenta de la comisión de recepciones del Pen Club; miembro fundador de los Institutos Culturales Argentino Colombiano, Ecuatoriano, Venezolano y Mexicano; prosecretaria de la Soc. Argentina de Estudios Lingüísticos; enviada por la Universidad de la Plata para estudiar sistemas carcelarios americanos y delegada al 1er. Congreso de Asistencia realizado en México; delegada al IV Congreso Interamericano de Prensa de Bogotá, Colombia; redactora y crítica teatral de La Prensa, de Lima; fundadora y directora de la Asoc. Peruana de Críticos; crítica musical de Radio Nacional de Lima; asesora literaria del Min. de Salud Pública de la Nación; fundadora y secretaria de actas del Sindicato de Escritores; creadora del primer programa periodístico en TV: ‘Entrevistas de una escritora’; funcionaria de vicepresidencia 1ª en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación y asesora de la Com. de R.R.E.E.; enviada especial de la revista Para Ti a Europa; jurado para premios nacionales y municipales, premio Forti Glori y concursos de poesía de Ed. Perfil; productora teatral de prensa para My fair lady, Dolores del Río, Ballet Nacional de México, Juliette Greco, etc.; directora de las campañas de prensa de Philips Argentina; divulgación técnica y científica y promoción de intérpretes; invitada en 1964 y 1967 por el Inst. de Cultura Hispánica, Madrid. Fue profesora invitada y dictó cursos y conferencias en la Univ. de Bs. As. y otras de la Argentina, Perú, Bolivia, México, Chile y Colombia. En España, Univ. de Madrid, donde inauguró la cátedra de literatura hispanoamericana, y Salamanca, y otras entidades culturales de la península. Recibió 1er. premio de poesía de la Munic. De Bs. As. en 1940; fue huésped de honor de Bogotá y ciudadana honoraria de Colombia (ley del Senado en 1947); ‘(...) Obras publicadas: (...) Antología del amor, veintiuna ediciones entre 1972 y 1983 con un total de 196.000 ejemplares (...) Dirige Ediciones del Ebro y del Plata y la Oficina de Prensa ‘Vértice’. (...)” (1).
“Desde que se afincó en nuestro país, esta notable narradora y poeta nacida en Ucrania, convirtió a la Argentina en su patria, como lo ha demostrado en muchos de sus versos y textos. Es una de los más caracterizados representantes de la Generación poética argentina del '40. Fundó la revista cultural "Vértice". En 1941 recibió el Premio Municipal de Poesía por su libro "Intervalo". La parte predominante de su obra está dedicada a cantar al amor y a los sentimientos más profundos, y recorre desde su poemario inicial "Viajes sin partida" (1939) a "Antología del amor", libro que, leído en algunos capítulos de una telenovela de Alberto Migré, llegó a vender más de 100 mil ejemplares. Ligada al partido Justicialista su obra "El Escudo" recoge sus poemas sobre Juan Domingo Perón y Eva Perón, e incluye el poema "Oración" que fue leído el 26 de julio de 1954 en un acto público masivo que se realizó en la avenida 9 de Julio. Algunos de su poemas se convirtieron en canciones, como "Algún día te querré", zamba musicalizada por Cesar Isella” (2).

Notas
1. Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.
2. S/F: en http://www.ambitoweb.com/.

César Tiempo

nació en Ekaterinoslav en 1906; falleció en Buenos Aires en 1980. “Fue activo protagonista de la vida literaria desde 1920. Miembro de la Academia Porteña del Lunfardo, escribió guiones de cine y publicó, entre otras obras, Libro para la pausa del sábado (Premio Municipal de Literatura, 1930), Sabatión argentino (1933), El teatro soy yo (1933), Pan criollo (1937), (...)” (1).
Bernardo Ezequiel Koremblit lo recuerda: “Cuando apenas comenzaba a crecerme la barba, trabajaba yo en el legendario diario Crítica, y en una mesa cercana a la mía lo hacía quien era ya una de las primeras figuras de la poesía judeoargentina y el teatro: más y nada menos que Israel Zeitlin, quiero decir César Tiempo, que el Señor lo tenga de la mano. (...) sencillo, llano, humilde, (...) siempre generoso, dadivoso, sin humos no obstante su prestigio y notoriedad, a nadie le negaba un cigarrillo, un vaso de agua y un prólogo” (2).

Notas
1. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
2. Koremblit, Bernardo Ezequiel: “La bohemia cultural judeoargentina en las décadas del ’30, ’40 y ‘50”, en Feierstein, Ricardo y Sadow, Stephen A. (comp.): Recreando la cultura judeoargentina / 2 Literatura y artes plásticas. Buenos Aires, Editorial Milá, 2004.

Kehos Kliger

“nacido en Ucrania en 1904, llegó a la Argentina en 1936. Con un viejo violín bajo el brazo, y unas hojas amarillentas con sus primeras poesías, escritas en Berlín. Había dejado tras de sí el terror, las persecuciones, la ocupación polaca durante la Primera Guerra Mundial. En el ‘Martín Fierro’, en ese pobre campesino, que perdió todo lo que tenía, que fue llevado arbitrariamente a los fortines y perseguido, halló su propia historia, su propio destino. Sintió que debía traducir esta obra al ídish- el idioma en el que solía escribir”.

Kaufmann, Marion: “El Martin Fierro y sus traductores” (traducción), en Argentinisches Tageblatt, Buenos Aires, 27 de abril de 1991.

Rachel Alperovich

“Nombre verdadero: Raquel Kosakowsky de Alperovich. Nació en 1895 en Jarkov, Ucrania. Realizó sus estudios en su ciudad natal, donde también comenzó a estudiar medicina. Cambió luego esta carrera por la de enfermería, profesión que ejerció en Rusia y luego en la Argentina. Llegó al país en 1922 y se radicó en la provincia de Mendoza donde vivió cuatro años hasta que en 1926 se estableció en Buenos Aires. Desarrolló una vocación lírica como cantante de canciones folklóricas en ruso, incorporando luego también las argentinas y en lengua idish. Fue a través de ese contacto que empezó a escribir poesía en idish, luego de haberlo hecho hasta ese momento en ruso. Participó en audiciones radiales y en conciertos. Fue una de las fundadoras del teatro IFT, donde realizó sus recitales, y de la revista ‘Di Idishe Froi’ en la que publicó varios de sus poemas. Falleció en Buenos Aires el 6 de enero de 1963”.

Weinstein, Ana E. y Toker, Eliahu: La letra ídish en tierra argentina Bío-bibliografía de sus autores literarios. Buenos Aires, Milá, 2004.

Margarita Arsamasseva

nació en Kursk el 4 de octubre de 1893. “Su nombre completo era Eugenia Tatchtamirova viuda de Arsamassev y de Houtman. Estudió derecho y humanidades en la Universidad de Moscú. En 1912 vino a la Argentina en viaje de placer y se radicó aquí, contrayendo segundas nupcias con un profesional holandés. Su primer libro fue El brazalete de zafiros, y en él ensayó el idioma que aún le resultaba extraño, dificultad pronto vencida pues estaba dotada para aprender lenguas extranjeras, como lo demostró en sus traducciones del inglés, francés y ruso, que efectuaba simultáneamente con su labor de escritora. Después de la novela, que apareció en 1924, publicó Clarisa, 1925; Lobos, 1926; Sugestión, 1927; Yeremey el bolchevique, 1929; Yenia, 1930; El nieto, 1931; Cicatriz, 1933; Alejandra, 1936 y Tiempo turbio, 1939, obras pertenecientes al género de ficción. Fue cofundadora de la Sociedad Argentina de Escritores y colaboradora de La Nación y otras publicaciones del país. Murió en Buenos Aires el 16 de mayo de 1968”.

Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.

Adelina Ethel Kurlat

nació en Nicolaev el 24 de diciembre de 1914 y se naturalizó argentina. Fue subdirectora de la revista La Novela Semanal entre 1935 y 1936, ejerciendo además la crítica teatral y de cine. (...) Ha colaborado en publicaciones de Buenos Aires, Cuba, Guatemala, Perú, Colombia y México, y es autora de los libros Corazón al viento, 1936, y Los días oscuros, 1939. Fue corresponsal de la revista Leoplán en Lima, Perú, en 1963, y actuó en la Sociedad Argentina de Escritores. Como columnista del semanario Argentina Libre tuvo a su cargo la sección ‘El hombre de la semana’, escribió sobre política y ejerció la crítica literaria. Actuó en el Partido Socialista junto a Alicia Moreau de Justo”.

Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.

Germán Ziclis

nació en Odessa en 1903, y falleció en Buenos Aires en 1977. Fue autor teatral. “En 1923 estrenó su primera obra el sainete Y en el baile de aquella noche, más tarde presentó las puestas Tres caballeros de frac, Se necesita un hombre con cara de infeliz, Viuda, fiera y avivata, busca soltero con plata, Yo soy Juan Tango, Detective y Viuda ella, viudo él, ¿quién les pone el cascabel?, entre otras. Fue autor de varios tangos, Carlos Gardel le grabó Paquetín paquetón, en 1930”.

Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.

Samuel Glusberg

nació en Kischiniev en 1898. Acerca de un personaje de Glusberg afirma Juan Jorge Nudel: “Como escribió Marie Langer las inmigraciones son creativas o catastróficas, depende de la construcción de la historia de cada sujeto y de cómo fue elaborando su salida del lugar de origen. La inmigración de Petakovsky, estaría entre las inmigraciones catastróficas que describe Marie Langer. El personaje de Glusberg (Mate amargo fue escrito en el año 1924 y forma parte de un libro La levita gris), tuvo un hijo que fue asesinado en Kishinev en los pogroms de 1903 y él muere acribillado en los pogroms de la Semana Trágica (1919)”.

Nudel, Juan Jorge: “Literatura: semejanza y diferencia”, en Feierstein, Ricardo y Sadow, Stephen A. (comp.): Recreando la cultura judeoargentina / 2 Literatura y artes plásticas. Buenos Aires, Editorial Milá, 2004.

Jacobo Fijman

El poeta nació en 1898 y falleció en Buenos Aires en 1970. “En 1902 viajó a la Argentina, estableciéndose con su familia en Buenos Aires y después en Río Negro. En 1917 se graduó de profesor de francés. En 1921 fue internado por primera vez por problemas mentales. La segunda internación se realizó en 1942, en el Hospicio de las Mercedes (hoy Hospital Borda), donde permaneció hasta su muerte. Allí escribió numerosos poemas y dibujos. Vinculado al grupo Martín Fierro, se considera a su poemario Molino rojo (1926) como un antecedente del surrealismo argentino por la riqueza onírica de sus metáforas e imágenes. Ese mismo año viajó a París, donde conoció a André Breton” (1).
El escribió: “¡Ah! Yo soy uno de esos caminantes/ Que aún no han encontrado su camino;/ Pero he gustado un luminoso vino/ en huertos generosos y fragantes” (2).

Notas
1 Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
2 Fijman, Jacobo: “Caminante” (poema inédito) en Clarín, Buenos Aires, 14 de diciembre de 2002.

Alberto Gerchunoff

nació en Proskuroff en 1883; falleció en Buenos Aires en 1949. Fue escritor y periodista. “A su llegada a la Argentina, se trasladó con su familia a la colonia judía de Moisésville, en Santa Fe, y posteriormente a la colonia Rajil, en Entre Ríos. Allí transcurrió su infancia y trabajó de agricultor y boyero. En 1895 viajó a Buenos Aires, donde trabajó de obrero fabril, vendedor ambulante y, finalmente, en periodismo. Fue redactor del diario La Nación, donde publicó relatos sobre su niñez en Entre Ríos. Amigo de Juan B. Justo y Alfredo Palacios, se afilió al Partido Socialista. Entre sus obras se destacan Cuentos de ayer; Entre Ríos, mi país; Historias y proezas de amor; Pequeñas prosas, La clínica del Dr. Mefistófeles; El problema judío; Argentina, país de advenimiento; Buenos Aires, metrópoli de mañana y El pino y la palmera, entre otras” (1).
“En aquellos años ya distantes –recuerda en su “Autobiografía” (2), escrita en 1914-, los judíos no emigraban, y la tentativa de colonización del Barón Hirsch iluminaba a los israelitas de Tulchin, como la esperanza mesiánica del retorno al reino de Israel”. Se describe a sí mismo vestido a la usanza de la nueva tierra: “como todos los mozos de la colonia, tenía yo aspecto de gaucho. Vestía amplia bombacha, chambergo aludo y bota con espuela sonante. Del borrén de mi silla pendía el lazo de luciente argolla y en mi cintura, junto al cuchillo, colgaban las boleadoras”. En la colonia entrerriana a la que se trasladan luego de que el padre es asesinado, manifiesta un profundo gusto por el folklore: “En Rajil fue donde mi espíritu se llenó de leyendas comarcanas. La tradición del lugar, los hechos memorables del pago, las acciones ilustres de los guerreros locales llenaron mi alma a través de los relatos pintorescos y rústicos de los gauchos, rapsodas ingenuos del pasado argentino, que abrieron mi corazón a la poesía del campo y me comunicaron el gusto de lo regional, de lo autóctono, saturándome de esa libertad orgullosa, de ese amor a lo criollo, a lo nativo que debió, más tarde, fijar mi inclinación mental. En aquella naturaleza incomparable, bajo aquel cielo único, en el vasto sosiego de la campiña surcada de ríos, mi existencia se ungió de fervor, que borró mis orígenes y me hizo argentino”.
Gerchunoff dejò, en el cuento “El dìa de las grandes ganancias”, testimonio de su època de vendedor ambulante, durante la adolescencia. “Necesitaba poco para abandonar el comercio a que me dedicaba. Era yo entonces alumno del colegio nacional. Habìa dado examen de primer año, encontràndome imposibilitado para continuar los cursos. Me faltaba el dinero para la matrìcula, carecìa de libros, del traje de cierta apariencia, a fin de que los camaradas de aula no se burlasen demasiado de mi aspecto gringo. Fueron estas circunstancias que me relacionaron con el jocundo Rondelli y nuestro convenio comercial quedò establecido sin intervenir leyes ni escribanos” (3).
Escribió Los gauchos judíos en 1910, para celebrar un momento culminante de nuestra historia. Décadas más tarde, el libro fue llevado al cine. Al respecto, Jorge Miguel Couselo afirma que “La briosa versión de Los gauchos judíos (Jusid, 1975), con la originalidad de una interrelación folclórica nunca tocada por el cine argentino, sufrió el torpe tronchamiento de la censura, que no admitió en imágenes pasajes que cuatro generaciones de estudiantes leyeron en la prosa de Alberto Gerchunoff” (4). Sobre el film escribe Ricardo Manetti: “La pantalla también devuelve (...) el retrato nostálgico y épico de la gesta de los inmigrantes” (5).

Notas
1 Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
2 Gerchunoff, Alberto: “Autobiografía”, en Alberto Gerchunoff, judío y argentino. Selección y prólogo de Ricardo Feierstein. Buenos Aires, Milá, 2001.
3 Gerchunoff, Alberto: “El día de las grandes ganancias”, en Cuentos de ayer. Buenos Aires, Ediciones Selectas Amèrica, Tomo I, Nº 8, 1919.
4 Couselo, Jorge Miguel: en Historia de la literatura argentina. Buenos Aires, CEAL, 1980.
5 Manetti, Ricardo: “El cine de la digresión”, en Cien años de cine. Buenos Aires, La Nación Revista, Tomo II.

Marcos Alpersohn

“También Mordejai Alpersohn o M. Alperson. Nació en 1860 en Lantskroin (Kamenetz - Podolsk), Rusia. Su padre era matarife ritual y maestro hebreo. Recibió una educación judía tradicional. Siendo joven adhirió al iluminismo y comenzó a escribir en hebreo. Arribó a la Argentina en 1891, a los 31 años, en el marco del primer grupo de inmigrantes venidos bajo el amparo de la JCA del Barón Hirsch, asentándose en Colonia Mauricio, vecina a Carlos Casares, Pcia. de Buenos Aires. A poco de su arribo empezó a publicar opúsculos críticos acerca de la JCA, bajo seudónimo y luego, con su propio nombre, libros de cuentos, memorias y dramas. Vivió 43 años en Colonia Mauricio y sus últimos 13 años en Buenos Aires, donde falleció el 24 de julio de 1947. Seudónimos: Ejad Haikarim, Ben Isroel”.

Weinstein, Ana E. y Toker, Eliahu: La letra ídish en tierra argentina Bío-bibliografía de sus autores literarios. Buenos Aires, Milá, 2004.

Alina Diaconú

nació en Bucarest en 1945. “En 1959 se estableció con sus padres en la Argentina. Obtuvo el título de licenciada en Comunicaciones en la Universidad del Salvador. Recibió la beca de la Fundación Fullbright en 1985 y, en 1994, obtuvo el premio de la American Romanian Academy and Sciences de California, Estados Unidos. Publicó las novelas La señora (1975); Buenas noches, profesor (1978); Enamorada del muro (1981); Cama de ángeles (1983); Los ojos azules (1986); El penúltimo viaje (1989) y Los devorados (1992). En 1995 publicó su libro de cuentos ¿Qué nos pasa, Nicolás? En 1998 compiló también un libro de entrevistas periodísticas, Preguntas con respuesta. Sus obras han sido traducidas a varios idiomas, lo que le valió gran prestigio internacional. Escribió numerosas notas de crítica literaria y reseñas bibliográficas para el diario Clarín y otros importantes medios del país y del extranjero” (1).
Ella dijo en un reportaje: “A mí me obligaron un poco a vivir en el presente, porque si me quedaba pegada a la nostalgia, todavía seguiría escribiendo en rumano. Me gusta mucho la idea del desapego. Yo de algún modo creo que las cosas que me tocaron –dejar mi país natal, venir acá- me impulsaron a aprender eso. Me gustaría viajar con un bolsito de mano, nada más, como viaja Lucila. No necesitar demasiado de las cosas, de nada material. Cuando llegué a Buenos Aires, durante un año más o menos escribí en francés. Pero nunca dejé de escribir. Yo sabía que los idiomas podían cambiar, pero mi vocación no” (2).

Notas
1 Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
2 Guerriero, Leila: “Ser patriota del universo”, en La Nación, Buenos Aires, 25 de agosto de 2002.

Jacobo Langsner

“nació en Rumania el 23 de junio de 1927, llegando a Uruguay en 1930 acompañado de tres hermanos y sus padres. Su formación de infancia y pubertad son “montevideanas” y también lo son sus primeros escritos y sus esperados estrenos y publicaciones. 1951 lo sorprende en su primer estreno: El Hombre Incompleto en la Sala Verdi (Tradicional teatro capitalino). Hasta 1954 entre estrenos y publicaciones se conocen los siguientes textos: El Juego de Efigenia, Los Artistas, Los Ridículos y La Rebelión de Galatea. A partir de 1956 comienza sus contactos con la farándula argentina y cristaliza un primer intento de estreno simultáneo (Montevideo-Buenos Aires) para lo cual lanza Los Elegidos. De ahí en más, comparte la vida teatral de ambas márgenes del Río de la Plata, comenzando una fuerte labor autoral en la televisión argentina. La Comedia Nacional Uruguaya estrena en 1962 una pieza que sería para el autor, el primer eslabón de un teatro que le daría gran repercusión como satisfacciones: Esperando La Carroza, siguiéndole un musical que firma con Sergio Otermin titulado Ocho Espías Al Champagne. En los primeros meses de 1964, estrena en el remodelado Teatro Argentino de Buenos Aires una pieza teatral del mejor cuño autoral: Llegan lo Artista…cuya madurez comienza a dar grandes frutos. Ese mismo año realiza una experiencia única. Su obra Un Inocente Adulterio es interpretada casi simultáneamente por cuatro elencos profesionales, los que realizan versiones variadas y en distintas condiciones como lugar. Desde 1965 hasta 1973 escribe teatro, adapta para teatro, lleva al musical algunos clásicos argentinos, rescatando por su trascendencia y calidad (son muchos los títulos) Locos del Verano, Medio Mundo, El Tobogán, La Gotera, y por último Paternoster, pieza que bate records en el Teatro El Círculo de Montevideo y que hoy espera la luz en el corazón de Arlington. La siguen a ésta, varias piezas muy importantes que además intentan una nueva conducta escénica, una dinámica cambiante que permita una respuesta más inquietante para el espectador de hoy. En lo referente a Paternoster es para su autor, el cierre de toda una etapa, en la que él ejercitó como nadie la denominada comedia de humor negro, un tema que sin querer ser obsesivo domina la escena de Lagsner. La simbología generacional y su conducta, el riesgo de muerte y la muerte misma, el laberinto y el precipicio. Paternoster marca el final de esa etapa y flota en ella un sentimiento que lo sella a fuego”.

S/F: “Paternoster”, en http://www.teatrodelaluna.org/.

Baruch Hager

“Nació el 21 de diciembre de 1898 en Chudi, norte de Bucovina, Rumania. El padre era rabino. Estudió materias judías en Viena. Desde 1933 a 1940 vivió en Bucarest y luego en Chernovitz, bajo el régimen soviético. Durante la Segunda Guerra Mundial estuvo internado en un campo de trabajos forzados, en Transnistria. En 1945 volvió a Bucarest, donde comenzó a dar a luz sus cuentos. Después vivió en Francia hasta julio de 1952. Vino a Buenos Aires en 1952. Trabajó en el Departamento de Cultura de la AMIA y creó allí el Archivo de Prensa comunitario. Tradujo del alemán textos de Herman Hesse. Publicó sus artículos en París, Nueva York y Tel Avivi. Recibió en 1956 el premio Mordejai Stoliar y el Manguer Praiz. Falleció en Buenos Aires el 2 de junio de 1985”.

Weinstein, Ana E. y Toker, Eliahu: La letra ídish en tierra argentina Bío-bibliografía de sus autores literarios. Buenos Aires, Milá, 2004.

Luisa Mondschein Halfon

nació en Marculesti el 3 de enero de 1903. “A la edad de seis años llegó a la Argentina y posteriormente tomó la ciudadanía. Consagrada a la docencia y a la literatura, obtuvo distinciones como el 1er. Premio de los Juegos Florales del Magisterio en 1947 con Frases Morales, y otras, otorgadas por diferentes instituciones. En 1960 publicó Sonetos, con el apoyo del Fondo Nacional de las Artes. El Instituto de Cultura Americana le confirió diploma de miembro honorario, y la Academia de Heráldica de Poesía dependiente de la Universidad Libre de América el título de Dama Laureada. Ha publicado además Sonetos y más sonetos, 1970; Docencia, 1973; Sonetos de amor y crimen, plaqueta, 1976, y Si alguien antaño, 1980”.

Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.

Sofía Laski

“(...) Egresó de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Realizó cursos de perfeccionamiento en la mencionada Facultad, la Escuela Superior de Periodismo y el Instituto del Profesorado. Ejerció la docencia en las Universidades de La Plata y John F. Kennedy, de Buenos Aires, y en colegios de enseñanza media. Es fundadora y directora de la Comisión de Literatura Infantil ASPEI, y coordinadora de los talleres literarios del teatro IFT, la Sociedad de Fomento Rivadavia y de narrativa de la SADE. Dictó numerosas conferencias y seminarios sobre literatura. (...) Fue miembro de la comisión directiva de la SADE, del Instituto de Estudios de Literatura del Río de la Plata, que depende de la Universidad de París, y de jurados nacionales e internacionales. Ha publicado los libros Fin-principio, cuentos, 1969; Chavukú, infantil, 1977; Crónica de una mujer común, 1978, mención de honor Fundación Dupuytren; Allichay encuentra su canto, infantil, 1983. Es también autora de artículos, cuentos y poemas publicados en diarios y revistas nacionales y extranjeros, y dirige un taller literario”. En 1998 apareció su libro Guefilte fish.

Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.

Roma Mahieu

escritora y guionista nacida en Polonia en 1933, “llegó a la Argentina a los 10 años, estableciéndose en Santa Fe. Es autora de los libros Juegos a la hora de la siesta y María la muerte. En 1976 se exilió en Suecia y en 1978 se estableció en España, donde reside actualmente. En 1991 su libro El dragón de fuego fue premiado con el Accesit por la Sociedad General de Autores de España”.

Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.

Simje Sneh

“También Simja Sneh y Simje Sne. Nombre verdadero Simje Rosenblat. Nació el 15 de octubre de 1914, en Pulawy (alrededores de Lublin), Polonia. Su padre era relojero. Asistió al jeder, a la escuela primaria polaca y a la secundaria ‘Príncipe A. Czartoryski’ en Pulawy. Estudió historia y filosofía en la Universidad Libre de Varsovia. Docente. Periodista en idish y polaco. Estuvo en el ejército polaco y luego se radicó en Varsovia. Después del estallido de la Segunda Guerra Mundial, pasó a la Unión Soviética, donde trabajó como minero de carbón en Donbas. En 1941 fue movilizado por el Ejército Rojo. Estuvo en el frente en cercanías de Lemberg, donde fue herido. Luego de su curación luchó cerca de Dniepropetrovsk. Llegó hasta Rostow, pero fue dado de baja del ejército por no ser ciudadano soviético. Trabajó en un koljoz en Tashkent. Se incorporó luego al ejército polaco del Gral. Anders, con el cual pasó por Persia y llegó a Eretz Israel. Trabajó duran te un corto tiempo en el kibutz Kfar Guiladi, viajando luego con la Brigada Judía a Italia, y después de la guerra a Bélgica y Holanda. Enfermó y fue trasladado a un hospital en Londres, desde donde viajó, en 1947, a la Argentina. Al principio escribió poesías y libros en polaco. En 1936 publicó su primer artículo periodístico en polaco en el órgano del partido socialista. Debutó en ídísh en 1946, en ‘Loshn un lebn’ (Londres). En Buenos Aires fue colaborador en diferentes publicaciones y fundador de las revistas ‘Raíces’, ‘Alef’, ‘Comunidad’ (en castellano) y ‘Undzer Vort’ (en ídísh). Fue columnista de ‘Mundo Israelita’ y colaborador de ‘La Nación’, ‘Clarín’ y otros. (...) El Congreso Judío Mundial, Rama Latinoamericna, le concedió en 1995 el Premio al Mérito Intelectual. Escribió bajo su nombre, Itzjak oiznblat. Seudónimos: I. Ben Menajem, S. Taube, Itzkal Griner, Roiznshtein, B. Veis, Estanislao Taube. Falleció en Buenos Aires, el 4 de abril de 1999”.

Weinstein, Ana E. y Toker, Eliahu: La letra ídish en tierra argentina Bío-bibliografía de sus autores literarios. Buenos Aires, Milá, 2004.

Clara Kliksberg

”Nació en una pequeña aldea de Polonia en el año 1910 y en 1930 llegó a la Argentina. Concurrió a círculos literarios y publicó poemas en la prensa ídish local. En 1969 apareció su primera colección de poemas en forma de libro, seguida luego por otro poemario y por un volumen de relatos infantiles. Falleció en Buenos Aires el 21 de febrero de 1986” (6).

Weinstein, Ana E. y Toker, Eliahu: La letra ídish en tierra argentina Bío-bibliografía de sus autores literarios. Buenos Aires, Milá, 2004.

Isaac Janasowicz

“También Itzjok Ianasovich. Nació el 15 de diciembre de 1909, en Iesev (alrededores de Lodz), Polonia. Asistió al jeder y después a la escuela primaria. Actuó en el movimiento obrero. Debutó a los 15 años con la poesía ‘Maine Vegn’, en Lodz. En 1939 se radicó en Bialistok, y en 1944 en Moscú, a solicitud de la editorial Emes. Con la repatriación de los judíos polacos volvió a Polonia. Vivió en Lodz hasta 1948, y después en París, donde actuó en el Kultur Kongres, el Pen Club y la Unión de escritores refugiados. En 1951 visitó Israel. Llegó a la Argentina en el verano de 1952. Actuó en Mapai, fue secretario del Kultur Kongres y presidente de la Sociedad de Escritores Israelitas H. D. Nomberg de Buenos Aires. En 1961 visitó los Estados Unidos. Fue miembro de la redacción de múltiples periódicos, libros homenaje y anuarios. En 1972 recibió el premio S. Niguer del Kultur Kongres. Fue corresponsal y colaborador en revistas judías de Rusia, Polonia, Estados Unidos e Israel. Se fue a vivir a Israel en 1972, donde siguió publicando sus obras y recibiendo diversos premios. Falleció en 1990 en Holon (Israel). Seudónimos: Iosef Iezhowski, I. Doresman, I. Doris, Asher Dan” (5).

Weinstein, Ana E. y Toker, Eliahu: La letra ídish en tierra argentina Bío-bibliografía de sus autores literarios. Buenos Aires, Milá, 2004.

Witold Gombrowicz

nació en Maloszyce en 1904. “(...) Con su estilo experimental y de vanguardia elaboró una constante parodia de la literatura y los estilos literarios, un personal enfoque satírico y grotesco para describir la lucha entre la madurez y la inmadurez, las fijaciones de la infancia, etc. Obras principales: Ferdydurke (1938), Transatlántico (1953), La seducción (1960), Cosmos (1965) (novela); Ivonne, princesa de Borgoña (1938), El matrimonio (1953), Opereta (1966). Sus diarios (1951-1966) han sido publicados en 1957 y 1966. Obras completas (1969-1977)” (*).
El 21 de agosto de 1939, Gombrowicz desembarcó en Buenos Aires; había sido invitado a la travesía inaugural del transatlántico Chorbry. El estallido de la segunda guerra mundial y la invasión de Polonia por las tropas alemanas lo obligaron a desterrarse; fue así como un corto viaje se transformó en un exilio de más de veinte años.



(*) S/F: en Varios autores: Enciclopedia Clarín. Buenos Aires, Visor, 1999.

Samuel Czesler

“Nació el 5 de diciembre de 1904, en Zabludowe (alrededores de Bialistok), Polonia. Terminó un curso pedagógico en Varsovia. Durante 9 años fue maestro en su pueblo natal. Fue activista del movimiento Poalei Tzion. Comenzó a publicar sus poesías a los 10 años. En Bialistok debutó en ‘Dos Naie Lebn’, en 1925. Llegó a la Argentina en 1935, y trabajó como maestro. Gran parte de sus poesías fue musicalizada e incluida en libros de texto. Tradujo del alemán. Se le otorgó en 1984 el Premio Rivka y Iaacov Lewin del Kultur Kongres. Falleció en Buenos Aires el 13 de setiembre de 1987” (3).

Weinstein, Ana E. y Toker, Eliahu: La letra ídish en tierra argentina Bío-bibliografía de sus autores literarios. Buenos Aires, Milá, 2004.

S. Freilaj* (Litman)

“Apellido verdadero: Gueltman. También S. Freilej. Nació el 6 de octubre de 1898 en Mezrich, Podlasie, Polonia. Su padre era un pequeño comerciante. Estudió en las ieshivot de Mezrich, Slonim y Kolve (Polonia). Hizo un curso para maestro de las escuelas TZVISHO en Varsovia. Trabajó como maestro. Empezó a escribir sobre problemas escolares en 1915. En los años 1918-1922 hizo el servicio militar en el ejército polaco. Tomó parte de la guerra ruso-polaca. Colaboró en varias publicaciones en Polonia, Londres y Canadá. Llegó a la Argentina en 1924. En 1927 fue co-redactor y miembro del Consejo de ‘Di Presse’. Dirigente comunitario en el área de la educación. Sus obras teatrales: ‘Ajt In Suke’ y ‘Baal Shem’ estuvieron en escena durante muchas semanas. Tradujo ‘Pinocho’ de Collodi (Varsovia, 1938). Escenógrafo de ‘Fishke Der Krumer’ de Mendele Moijer Sforim. Desde el año 1931 escribió cuentos para niños. Falleció el 26 de julio de 1946, en Buenos Aires. Seudónimos: algunas de sus obras aparecen firmadas S. Freilaj y otras Litman (...)”.

Weinstein, Ana E. y Toker, Eliahu: La letra ídish en tierra argentina Bío-bibliografía de sus autores literarios. Buenos Aires, Milá, 2004.

Pedro Bizberg

“También Pinjas Bizberg. Nació el 20 de julio de 1898 en Zgierz, Polonia. Asistió al jeder y estudió en ieshivot. Sus padres eran comerciantes. Viajó a Alemania en 1918. En 1923 se graduó como agrónomo. Practicó en Alemania, Dinamarca y Francia. Vino a la Argentina en 1927, contratado como agrónomo por la JCA, trabajando primero en una colonia judía vecina de Basavilbaso y luego en una cerca de Buenos Aires. Fue Director de un Banco Judío Agrícola. Debutó publicando cuentos y notas en Alemania en 1922. En Argentina escribió cuentos, ensayos y novelas en diversas publicaciones. Trabajó como secretario técnico en el IWO en Buenos Aires y como director en algunas escuelas judías. Colaborador de ‘Arguentiner IWO Shriftn’. Co-redactor del diario ‘Di Idishe Tzaitung’ (1927), de ‘Ineinem’ y ‘Naie Tzait’, y co-redactor de los libros ‘Mozesviler Bereishis’ y ‘Dr. Yarcho Buj’ (1953). Fue corresponsal del diario ‘Haint’ (Varsovia). Dramatizó el cuento de Iehuda Elberg ‘Aguent’ 838’. Recibió en 1948 el premio Kastner por el drama ‘Una noche en el gueto de Nuremberg’. Se radicó en Chile y poco después se estableció en Israel “ (1).

Weinstein, Ana E. y Toker, Eliahu: La letra ídish en tierra argentina Bío-bibliografía de sus autores literarios. Buenos Aires, Milá, 2004.

Clorinda Matto de Turner

nació en Cuzco el 11 de noviembre de 1866. “Recibió una esmerada educación, y muy joven se casó con José Turner, un inglés del que enviudó pocos años más tarde. Se contrajo al estudio y el trabajo, dedicándose a los problemas y la tradición nacionales. Comenzó a publicar artículos, que luego reunió en un libro, y fundó El Recreo, semanario de educación, literatura y ciencias, el primero de su clase en Cuzco. Simultáneamente se consagró a sus intereses, que por la muerte de su marido habían quedado comprometidos, y consiguió el resurgimiento comercial que le permitiría radicarse en Lima. Aquí se abrió el camino que sus obras le habían preparado. Fue durante mucho tiempo directora de El Perú Ilustrado y continuó escribiendo, inspirada en las injusticias que había observado. Así dio a conocer su novela Aves sin nido, traducida a varios idiomas. Dirigió su diario político Los Andes, pero la intrepidez demostrada en la defensa de la libertad provocó su alejamiento del Perú, para radicarse en Buenos Aires en 1895. Aquí dictó cátedras en la Escuela Normal N° 1, dirigió la revista El Búcaro Americano, y escribió en El Tiempo. Comisionada por el Gobierno, visitó Europa y reunió sus apuntes que se publicaron en un libro póstumo: Impresiones de viaje. Entre sus obras pueden citarse, además: Tradiciones cuzqueñas; las novelas Indole, Herencia y La peña del castigo; el drama Hima Sumac; los apuntes biográficos Bocetos al lápiz; Tratado de literatura para el bello sexo; un volumen de poesías, etc. Murió en Buenos Aires el 25 de octubre de 1909”.

Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.

Carolina Freyre de Jaimes

nació en Tacna el 12 de enero de 1835. “Entre sus antepasados se contaba don Cornelio Saavedra. Se inició en Lima, colaborando en periódicos y revistas y alternando con escritores, como Juana Manuela Gorriti, a la que conoció en 1850. En 1861 se casó con el escritor boliviano Julio Lucas Jaimes, que desempeñaba funciones consulares en Tacna. En El Callao, donde residía desde 1873, estrenó la obra teatral Blanca de Silva. Regresó a Tacna, donde vivió desde 1880 hasta 1886, y, al ser designado su marido embajador en Brasil, permaneció allí hasta 1892. Se radicaron luego en Buenos Aires, donde comenzó a colaborar en La Nación, de la que Jaimes era redactor, incorporada por el general Mitre. Aquí dirigió la revista La columna del Hogar, y fundó, en unión con Carlota Garrido de la Peña, La Revista Argentina, que apareció desde 1902 hasta 1905. Colaboró en publicaciones del interior, como El Orden de San Miguel de Tucumán, Nueva Epoca y Güemes, de Salta, y otras. Fue miembro del Consejo Nacional de Mujeres, a cuyo congreso de 1910 aportó un interesante trabajo. Fue hijo suyo el escritor Ricardo Jaimes Freyre. Falleció en Buenos Aires el 28 de mayo de 1916”.

Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.

sábado, 8 de abril de 2006

Esther de Izaguirre

“Nacida en Asunción del Paraguay es hija de padre argentino y madre paraguaya. Está en Buenos Aires desde los cinco años. Publicó los libros de poemas: Trémolo, El país que llaman vida, No está vedado el grito, Girar en descubierto, Qué importa si anochece, Judas y los demás, Y dan un premio al que lo atrape vivo, Fuera de programa, Antología, Si preguntan por alguien con mi nombre, Una extraña certeza nos vigila, Poemas (1960-1992); en cuentos: Yo soy el tiempo y Último domicilio conocido; obras con las que obtuvo las siguientes distinciones: Primer Premio Municipal de Cuento, por unanimidad, y sus jurados fueron Manuel Mujica Láinez, Silvina Bullrich y Hermes Villordo, Tres veces Premio Fondo Nacional de las Artes, Gran Premio Dupuytren, Faja de Honor de la SADE, Pluma de Plata del Pen Club, Premio Municipal de Poesía, etc. Como Profesora en Letras, egresada de la Universidad Nacional de Buenos Aires, obtuvo cargos académicos por concurso en las Cátedras de Literatura Argentina y de Estética en la misma Universidad. Fue Visiting Lecturer en la Universidad Estatal de San Diego y Visiting Associate Professor en la Universidad de Irvine, California, U.S.A. Desde entonces hasta la fecha es invitada a dar clases dos ciclos por año, en varias universidades norteamericanas: Domínguez Hills, Baylor, Greeley, etc. Fue invitada por la UNESCO, París, 1983, para dictar clases y conferencias. Además invitada por las Universidades de París, de Jawaharlal Nehru University, Nueva Delhi, India, de Al-Azhar en el Cairo, de La Madraza de Granada, (España) y en el Colegio Mayor Argentino de Madrid. Asistió a numerosos Congresos Internacionales en Europa y en América. Es asesora de las revistas: Letras de Buenos Aires, El Grillo, Alba de América y Napenay. Está en el Comité Ejecutivo del Instituto Literario y Cultural Hispánico con Sede en Westminster, California. Colabora en los diarios La Nación, La Prensa, Clarín, La Gaceta de Tucumán y revistas del exterior. Creadora de "Diálogos con personajes de novelas". Obtuvo el Premio Alicia Moreau de Justo por su valioso aporte a la docencia. Es Directora del Seminario Antígona, y Presidente de la Asociación Americana de Poesía. Fue traducida al alemán, italiano, inglés y francés. Desde 1999 hasta 2003 dictó en el Centro Cultural San Martín Talleres de Poesía, Cuento, Novela y Ensayo. Recibió el Premio Selección de Editores, otorgado por The International Library of Poetry en los Estados Unidos por sus poemas en inglés Soy Judas en 2001”.

Izaguirre, Esther de: “Autobiografía”, en http://www.estherdeizaguirre.com.ar/.

Jacobo Botoshansky

“También Jacobo Botosansky y Iankev Botoschansky. Nació el 6 de agosto de 1895 en Chichmansk, Besarabia. Su padre era matarife ritual. Estudió en un jeder, posteriormente en la ieshivá de Kishenev y después en Odesa. Escribió impresiones de viajes y cuentos en ‘Gut Morgn’ y también en un diario ruso. Se escapó a Rumania y estuvo preso por su actividad socialista. Colaboró en la prensa judeo-rumana. Debutó literariamente en idish en 1912 en Odessa. En 1914 entra como voluntario en el ejército ruso. Realizó junto con Sterenberg y L. Malaj entrevistas. Colaboró con diarios y revistas de Varsovia. Vino a Buenos Aires en 1923. En 1925 vuelve a Europa y en 1926 se radica en Buenos Aires a pedido del diario ‘Di Presse’, donde ocupa el puesto de co-redactor. También fue redactor de las revistas literarias ‘Dron Afrike’ y ‘Oifgang’ (Buenos Aires) y de la Antología de la Literatura Idish en Argentina (1944). Sus obras teatrales se estrenan en Buenos Aires y en Nueva York. Políticamente estuvo ligado al sionismo y a Poalei Tzión. Fue delegado al Congreso del IWO en 1926 en Vilna. Fue el iniciador de la lucha contra los rufianes judíos en Buenos Aires. Desde 1951 fue presidente de la Soc. de Escritores judíos H. D. Nomberg en Buenos Aires. Falleció el 26 de octubre de 1964, durante una gira de conferencias en Johanesburgo, Sudáfrica, siendo traídos sus restos a Buenos Aires. Seudónimos: Iakov ben Abraham, Iánkele Guibales, Shímele Soroker, Iasha, Monchi, Jana Levin, etc.”.

Weinstein, Ana E. y Toker, Eliahu: La letra ídish en tierra argentina Bío-bibliografía de sus autores literarios. Buenos Aires, Milá, 2004.

Jaim Itsjok Farber

“También J. I Farber*. Nació el 2 de junio de 1889 en Branishe, Besarabia. El padre, iluminista, era pintor-decorador. Llegaron a la Argentina en 1904, como colonizadores. Fue maestro en Moisés Ville y en Buenos Aires. Debutó en 1912 con poesías para chicos y fábulas. Permanente colaborador de ‘Di Idishe Tzaitung’. Escribió en revistas locales y del interior. Compuso una canción de cuna ‘Shlof Lid’, con música de Gorshinski. Falleció el 25 de junio de 1998, en Buenos Aires” .

Weinstein, Ana E. y Toker, Eliahu: La letra ídish en tierra argentina Bío-bibliografía de sus autores literarios. Buenos Aires, Milá, 2004.

Jevel Katz

“nació el 10 de mayo de 1902 en Vilna, Lituania. Sus padres eran pobres. Muy joven entró a trabajar como matricero en la imprenta de Rom (Vilna). Llegó a la Argentina en mayo de 1930. Se presentó en espectáculos artísticos cantando parodias de la vida cotidiana de su autoría, y logrando una enorme popularidad. Falleció el 8 de marzo de 1940 en Buenos Aires, como consecuencia de una operación de amígdalas” (1).
El “Gardel judío”, fue un inmigrante “que en una década cambió la canción judía acuñada en el extraño país que lo atrajo. En su Vilna natal y para sus compadres del sindicato de gráficos judíos, habían nacido sus primeras composiciones. Llegó a Buenos Aires en mal momento: crecía el nacionalismo católico y ultramontano después del golpe del 30, contexto que influiría en sus canciones. En escaso tiempo se transformó en el más popular intérprete en yiddish en la Argentina. Katz entretenía a sus audiencias con una mezcla de monólogos, humorismo, coplas, parodias, canciones nostálgicas o sátiras, en la que se acompañaba con guitarra, mandolina, armónica o acordeón. Su récord es impresionante: 650 composiciones. Fue, además, actor del teatro judío, pero conocido fuera de la colectividad como lo revelan artículos en la prensa. Fue el cantor de los judíos pobres de los años 30, tiempos de crisis y malaria. Sus temas: la nostalgia, las privaciones y las luchas de sus paisanos” (2).

Notas
1 Weinstein, Ana E. y Toker, Eliahu: La letra ídish en tierra argentina Bío-bibliografía de sus autores literarios. Buenos Aires, Milá, 2004.
2 Gilbert, Isidoro: “Cancionista de la judería”, en Clarín, Buenos Aires, 11 de enero de 2003.

Gigliola Zecchin

nació en Vicenza en 1942. Trabaja como locutora profesional y periodista de televisión con el seudónimo Canela. “Llegó al país a los diez años. Estudio Letras Modernas en la Universidad de Córdoba“ (1). Actualmente conduce Colectivo Imaginario, por Todo Noticias.
Se destaca su labor relacionada con la literatura infantil: “Canela es Gigliola Zecchin, nació en Italia y vive en Argentina desde los diez años. Conocida por su amplia trayectoria en los medios, es licenciada en letras y desde esa trinchera construyó su carrera como periodista, conductora, escritora y editora. Realizó diversos ciclos radiales sobre literatura infantil y cultura general, además de programas de televisión para chicos. Aunque su trabajo en los medios derivó hacia el público adulto (...) siguió vinculada a los chicos desde la literatura. Publicó catorce libros infantiles y hace quince años es editora de literatura infantil y juvenil en Editorial Sudamericana” (2).
Es la autora de Paese. En mayo de 2002, Pedro Irigoyen escribió en Clarín: “Con la presencia de Miguel Bonassso, Canela, Cristina Feijóo, Diego Melamed y Carlos Ulanovsky, se realizó el pasado jueves, en la sala Adolfo Bioy Casares, una mesa redonda titulada "La literatura en el exilio: libros de adentro y de afuera". El exilio puede tener múltiples causas: una guerra, una dictadura, una situación económica imposible de soportar. Pero yendo a las raíces, a las causas que lo provocan, nos encontramos siempre con una razón en común. El desterrado no es, ni más ni menos, que una persona a la que le quitaron la posibilidad de soñar un futuro mejor en su tierra natal. Esa fue la idea transmitida por los periodistas y escritores que participaron de la mesa redonda "La literatura en el exilio: libros de adentro y de afuera".(...) Gigliola Zecchin, más conocida como Canela, leyó algunas de las poesías de Paese, su último libro. "Recién ahora, cincuenta años más tarde, estoy logrando indagar sobre mi propia historia y sobre la guerra que me hizo llegar a Argentina separándome de mis padres y abuelos. El exilio tiene consecuencias terribles en los niños, sentimientos de miedo, insomnio, pesadillas. De esto se trata el desarraigo, de sacar algo de raíz", concluyó” (3).

Notas
1. Sosa de Newton, Lily: op. cit.
Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.
2. S/F: “Literatura: Canela”, en Planetario, La guía de los chicos.
3. Irigoyen, Pedro: “MESA REDONDA Aquel exilio, este exilio, la misma tristeza”, en Clarín, 4 de mayo de 2002.

Nisa Forti Glori

”nació en Cassina Rizzardi, cerca del Lago de Como y vivió en Milán, Italia, hasta que su padre, industrial textil, decidió trasladarse a la Argentina con toda la familia. Llegó a Buenos Aires en 1948, todavía adolescente, experiencia de desarraigo y paulatina integración que luego inspiraría su novela La Crisálida. Cursó estudios de Periodismo, Letras y Asistencia Social y se ocupó especialmente de Victimología, Explotación Infantil e Inmigración Italiana. Reportera cultural y social,. enviada especial y columnista en los medios ítalo-argentinos de la colectividad; libretista, conductora y colaboradora en programas de radio (Radio Nacional, R. América, R. El Mundo, R. Del Pueblo etc.). Fueron distinguidos: su novela La Crisálida (Ed. Corregidor), con la Faja de Honor de SADE 1984; su libro de cuentos EL Tiempo, el Amor, la Muerte (Ed. Gente de Letras), con la Faja de Honor de ADEA (Asociación de Escritores Argentinos) de Mendoza, y su cuento “Como la efímera...” con una mención especial en el certamen nacional del Circulo Literario “Bartolomé Mitre” de Azul ( Bs.As.). Otras publicaciones: Diálogos con mis niños (Ed. Instituto Amigos del Libro Argentino); Juventud sin Dioses (novela, Falbo Editor, l967), Tu Atroz No Estar (poesía, Ayala Palacios Ediciones, 2005), y varios cuentos en antologías. Sus ensayos fueron publicados por el Instituto Literario y Cultural Hispánico (ILCH) Westminster, California, U.S.A., en su revista-libro Alba de América y por otras revistas especializadas”.

Antonio Dal Masetto

El escritor y periodista nació en Intra en 1938. “Llegó a la Argentina en 1950. El tema de la inmigración está presente en sus novelas, como en Oscuramente fuerte es la vida, que ganó el Primer Premio Municipal y La tierra incomparable, que obtuvo el Premio Planeta en 1994. Galardonado con el Premio Casa de las Américas en 1964, entre sus muchos títulos sobresalen Fuego a discreción (1983) y Ni perros ni gatos (1987). Su libro Siempre es difícil volver a casa (1985) fue traducido al francés y llevado al cine por Jorge Polacco. Colaborador de Página 12, sus artículos aúnan la calidad literaria con la reflexión política” (1).
En la tierra incomparable, el italiano Dal Masetto narra la visita de una emigrante a su pueblo, cuarenta años después. En una entrevista, aclara quién viajó: “En realidad, fui yo el que regresó. Allí se dio algo interesante desde el punto de vista del oficio: me propuse contarlo desde la visión de Agata y mi esfuerzo fue tratar de ver todo con los ojos de ella. Ese cambio de personalidad me obligaba a cierto tipo de asombro. Mi mamá -por ejemplo- nunca subió a un avión” (2).

Notas
1. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
2. Roca, Agustina: “Historia de vida”, en La Nación, Buenos Aires, 12 de julio de 1998.

Martina Gusberti

nació en Cremona y se nacionalizó argentina. Es médica psiquiatra psicoanalista. “Radicada desde su infancia en Resistencia, Chaco, realizó estudios de bachillerato, periodismo, piano y, en Corrientes, de italiano. Cursó el 1er. Año de Derecho en la UBA. Se graduó luego como fonoaudióloga, y como médica en 1964” (1). Es autora del libro de cuentos Requiem para la adolescencia y la autobiografía El laúd y la guerra (1996).

Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.

Syria Poletti

nació en Pieve di Cadore en 1919; falleció en Buenos Aires en 1991. “Se graduó como pedagoga en Venecia. En 1945 llegó a la Argentina como directora de la Asociación Dante Alighieri en Santa Fe. Cursó el profesorado de Castellano e italiano en la Universidad Nacional de Córdoba y se radicó en Buenos Aires. Participó en ferias de libros nacionales e internacionales y en congresos de literatura como invitada. Sus cuentos y novelas fueron adaptados para TV y radio y traducidos. Colaboró en diarios y revistas, escribió y dirigió programas de literatura infantil-juvenil en radio y TV, dirigió colecciones de libros para niños y ha orientado y dirigido talleres literarios. Su obra ha sido estudiada en ensayos críticos en el país y el exterior. En 1962 recibió el Premio Nacional de Literatura por Gente conmigo; en 1984, el Premio Estatuilla de Platino de la Fundación Konex por literatura infantil y el Premio Nacional ‘Sixto Pondal Ríos’ de la Fundación Odol” (1).
En un reportaje, ella manifestó: “Pienso que uno nace con determinadas predisposiciones, con herencia casi diría genética. Pero luego hay hechos y circunstancias que nos llevan a seguir esas inclinaciones. Entre esos hechos, quizá tenga mucho que ver una infancia insólita, algo mágica, con seres singulares singulares, con cambios bruscos. Una adolescencia estragada por enfermedades, la guerra, la pobreza, la llegada a América, la constante compulsión de dos mundos, la desubicación. Y ese mal de amor que hoy llamamos soledad. Y mi amor a los niños. Y compartir la vida entre seres necesitados. Todos estos hechos pueden haber definido, como modificado, o encauzado, mi vocación” (2).

Notas
1. Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.
2. Fornaciari, Dora: “Reportajes periodísticos a Syria Poletti” (ensamble), en Poletti, Syria: Taller de imaginería. Buenos Aires, Losada, 1977.

Julián Centella

nació en 1910 en Borgotaro, un pueblo de la provincia de Parma; falleció en Buenos Aires en 1974. Fue poeta y periodista. “Su verdadero nombre era Amleto Enrique Vergiatti. Llegó a la Argentina en 1920. Vinculado al grupo de Boedo, se dedicó al periodismo y a la poesía, con gran influencia del lunfardo. Entre sus libros se destacan El recuerdo de la enfermería de Jaime (1941), La musa mistonga (1964), La musa del barro (1969) y una única novela: El vaciadero (1971). Compuso los tangos Claudinette y Mi viejo, entre muchos otros” (1).
Los Vergiatti, “Llegados al país, se instalaron en San Francisco, pueblo de la provincia de Córdoba, lugar en el que el padre trabajó de carpintero, ya que su escaso conocimiento del idioma le impedía desarrollar su actividad periodística” (2).

Notas
1. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
2. Criscuolo, Eduardo: “Un habitante ‘gris’ de Coghlan: Julián Centeya”, en El Barrio Periódico de Noticias. Buenos Aires, Diciembre de 2003.

José Portogalo

poeta y narrador, nació en Calabria en 1904; falleció en Buenos Aires en 1973. Su verdadero nombre era José Ananía. “Arribó a país en 1909. Entre sus libros, de temática marcada por una honda sensibilidad social, sobresalen Tregua (1933), Tumulto (1935), Centinela de sangre (1937), Canción para el día sin miedo (1939), Destino del canto (1942), Luz liberada (1947), Mundo del acordeón (1949), Perduración de la fábula (1952), Poemas con habitantes (1955), Letra para Juan Tango (1958), Poemas 1933-1955 (1961) y Tango (1963)” (1).
“En 1909 –señala Josefina Mercado Longhi- emigra con su familia y echa nuevas raíces en Buenos Aires, cuyos barrios y gentes serán tema constante de su poesía. Aquí se gana la vida en diversos oficios y como periodista en Clarín y Noticias gráficas” (2).

Notas
1. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
2. Mercado Longhi, Josefina: “Prólogo”, en Portogalo, José: Los pájaros ciegos y otros poemas. Selección de José Portogalo, Buenos Aires, CEAL, 1982. (Capítulo).

Luis César Amadori

nació en 1902; falleció en Buenos Aires en 1977. Fue “periodista, compositor, dramaturgo y director de cine. Dirigió decenas de películas, varias de ellas con Niní Marshall, Luis Sandrini, Pepe Arias y Zully Moreno. Dios se lo pague fue distinguida por la Academia de Hollywood como una de las mejores producciones extranjeras estrenadas en los Estados Unidos” (1).
A criterio de Irene Amuchástegui, “La multiplicidad que exhibe la trayectoria de Luis César Amadori (periodista, comediógrafo y autor de tangos, empresario teatral y director cinematográfico), no es extraña ni casual en su contexto. También su amigo Enrique Discépolo y su eventual crítico Homero Manzi, igual que Enrique Cadícamo, Alfredo Le Pera, Manuel Romero o Luis Bayón Herrera transitaron, casi todos, casi todas esas disciplinas. Como ellos y otros (ya que esta enumeración no agota en absoluto el inventario), Amadori fue un completo "hombre del espectáculo". Y lo fue en tiempos en los que esta designación no había sido cristalizada hasta quedar vacía de sentido. La revista teatral y el tango eran géneros florecientes, la incipiente industria cinematográfica ofrecía oportunidades difícilmente declinables a quienes tuvieran, como él, vocación de pioneros, y una prensa en expansión crecía para dar cuenta de toda esta efervescencia cultural. Frecuentemente los caminos se cruzaron. Amadori colaboró con Discépolo en tangos como Confesión. En la biografía Discépolo, Sergio Pujol se refiere a la amistad entre ambos, observando que Amadori "representaba esa Argentina de Radiolandia de la que Enrique comenzaba a formar parte". En cambio, menciona que Micrófono, la revista de radio y cine fundada por Homero Manzi, ‘no había dudado en bautizar a Luis César Amadori como el Campeón Olímpico de la cursilería sentimental’. (...) Amadori, que había comenzado como cronista del vespertino Ultima Hora ("¡Veinte años y un carnet de periodista! ¡Un smoking y entrada libre al Colón! No tiene nada de extraño que yo me dejara seducir por ese ambiente."), a los 21 años había llegado a ser director del Teatro Cervantes. Al Teatro Maipo llegó como comediógrafo y terminó como propietario. Y aunque escribió tangos tan logrados como Madreselva, Rencor, Portero, suba y diga, Cobardía, quizá sólo su proyección como director cinematográfico puede equipararse con su trayectoria como empresario teatral, que fundó verdaderamente una leyenda” (2).

Notas
1. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
2. Amuchástegui, Irene: “Pionero”, en Clarín, Buenos Aires, 28 de mayo de 2002.

Adolfo Botazzi

El comediógrafo nació en Alejandría en 1896. “Tomó parte en la primera guerra mundial, en la que obtuvo el grado de teniente de artillería. En 1923 vino a la Argentina, donde se dedicó a la propaganda comercial e inició su actividad de comediógrafo. Entre sus obras de mayor importancia y difusión merecen citarse El y ellos, que además de recibir varios premios ganó el concurso para la inauguración del nuevo Teatro Cómico de Buenos Aires. En 1934 volvió a Italia. (...) Retornó a la Argentina, donde se estableció definitivamente en 1947. Retomó su actividad artística, alternando su labor literaria con la pintura. No se limitó a escribir en castellano e italiano, sino, y con éxito de público y de la crítica, en dialecto piamontés obras como Puvre intu cenvelu y Asemu a postu. (...) Fue socio de Argentores, institución de la que recibió varias medallas como premio a su obra. Falleció en Buenos Aires, en 1966” .

Petriella, Dionisio, y Sosa Miatello, Sara: Diccionario Biográfico Italo-argentino. Buenos Aires, Asociación Dante Alighieri, 1976. 771 pp.

José Félix Baldi

El periodista y político nació en San Giorgio di Lomellina (Pavia), en 1896. “Cursó estudios en el Instituto Politécnico de Génova. Residió largo tiempo en Milán, donde fue secretario del Partido Socialista y colaboró en los diarios ‘Corriere della Sera’, ‘Avanti’ y ‘La Giustizia’. Llegó a la Argentina en 1927 y en Buenos Aires colaboró en los periódicos ‘L’Italia del Popolo’, ‘La Patria degli Italiani’ y ‘Corriere degli Italiani’. Durante muchos años fue gerente del Club Italiano, a cuya revista mensual, redactada íntegramente por él, dio dignidad literaria. En su época (alrededor de 1930) fue famosa su colección de poesías político-humorísticas publicadas en ‘L’Italia del Popolo’. Incursionó con éxito en el campo de la industria, fundando la fábrica de refrigeradores Suavex S. A.. Falleció en Buenos Aires, en 1963. (...)” .

Petriella, Dionisio, y Sosa Miatello, Sara: Diccionario Biográfico Italo-argentino. Buenos Aires, Asociación Dante Alighieri, 1976. 771 pp.

Mario Batistella

fue escritor teatral y letrista de tangos. “Nació en Verona en 1893. Estudió en Viena y en París. Se instaló en la Argentina en 1910. Fue autor o coautor de numerosos sainetes y revistas que lograron éxito a comienzos de la década del 30. Del teatro revisteril pasó fácilmente a la canción porteña. En 1930 se encontró con Gardel en París, y allí, junto con Le Pera, compuso para aquel varias letras de tango. Después de esta colaboración, Batistella surgió rápidamente y solo, a la fama. Los mejores intérpretes del tango cantan sus letras: “Yunta brava’, ‘Traviesa’, ‘Bajo las estrellas’, ‘Cuartito azul’, ‘Remembranzas’, etcétera. Estas canciones se caracterizan, dentro de una temática ya clásica en el tango, por su lenguaje culto y la pulcritud de su forma. Batistella supo dar al tango una jerarquía que enalteció sus valores. Los títulos citados bastan para ubicarlo entre los más genuinos y personales creadores de nuestro cancionero ciudadano. Era apoderado de Edmundo Rivero, con quien compuso algunas letras cuando lo sorprendió la muerte en Buenos Aires, en 1968” (1).
En “HOMENAJE Argentino Ledesma”, Oscar Mármol evoca a Batistella: “Año 1957 : La fama de la Orquesta de Varela se debía en mayor medida a su cantor-estrella, Argentino Ledesma. (...) La empresa discográfica Odeón, lo tienta con un contrato muy seductor en lo económico. La vida son ciclos, que comienzan y finalizan, la vida misma es un ciclo que en algún momento finaliza, y nada podemos hacer por cambiar esta realidad. La realidad era que distintos Directores le ofrecían que cantara con ellos, uno de ellos fue Miguel Caló que decididamente fue al domicilio de Ledesma y le dejó un cheque por la suma de su sueldo correspondiente a lo que ganaba en un año con Varela. Se sentía tan abrumado por tanta fama de golpe , que no tuvo mejor idea que buscar el consejo paternal de uno de los mejores colegas, y responsable como ser humano que fue Edmundo Rivero. Cuando Ledesma le comentó sus dudas, Rivero le dijo “...váyase de la Orquesta, pero si lo hace trate de rodearse de gente que lo asesore y lo ayude en la faz comercial de los contratos, regalías, y todo dinero que Ud. genere, le digo esto porque Ud. es una persona joven y puede sufrir desencantos”. Nunca nadie le habló como Edmundo Rivero, conocedor del ambiente y sus miserias. Ante la insistencia de Ledesma que lo ayude a elegir a la persona adecuada, y viendo Don Edmundo que este joven lo admiraba como a un padre, Rivero le sugirió el nombre del poeta Mario Batistella, hombre decente a carta cabal, y muy conocedor del medio artístico. Nunca mas vigente el refrán “No hay primera sin segunda”, volvió a enfrentar al maestro Varela , para hacerle conocer que emigraba nuevamente; y el flaco que era un tipazo lo comprendió y le deseó suerte en su nuevo destino. (...) Bajo La tutela de Batistella, comenzó su nuevo camino como solista, siendo acompañado en la parte orquestal por el maestro Jorge Dragone. En solo un mes actúa en 34 bailes (todo un record), la Empresa Palmolive lo contrata como artista exclusivo para su audición de radio. Graba para Odeón, el vals "Cantinera", le siguen "Nochera", "Cuartito Azul", y muchísimos éxitos mas” (2).

Notas
1 Petriella, Dionisio, y Sosa Miatello, Sara: Diccionario Biográfico Italo-argentino. Buenos Aires, Asociación Dante Alighieri, 1976. 771 pp.
2 Mármol, Oscar: “Homenaje Argentino Ledesma”, en http://www.elportaldeltango.com/ .

Alfonsina Storni

nació en el Cantón Ticino en 1892. Fue “poetisa y dramaturga. Su nombre completo era Alfonsina Carolina Storni. Desde muy niña vivió en la Argentina, pasando su infancia en San Juan y su adolescencia en Rosario, donde se vinculó con actores y autores de teatro. En 1910 se recibió de maestra rural en la Escuela Normal Mixta de Coronda y comenzó a publicar sus primeros poemas. Ya en 1912, afincada en Buenos Aires, comenzó a publicar notas y colaboraciones en Caras y Caretas, tarea que más tarde continuó en Nosotros y La Nación, entre otros medios gráficos. Encuadrada en la generación posmodernista, a partir de su obra, muy difundida y de gran éxito en el país, América y Europa, surgió una tradición de ‘poesía femenina’. Su influencia se extendió al ámbito teatral, por lo que se creó una cátedra para ella en el Teatro Infantil Lavardén. El 9 de noviembre de 1920, obtuvo Carta de Ciudadanía expresando que lo hacía ‘por voluntad y gratitud a esta nación’. En 1923 fue nombrada profesora de declamación de la Escuela Normal de Lenguas Vivas y ejerció similar cátedra en el Conservatorio Nacional de Música y Declamación. Su poesía evoluciona desde el romanticismo inicial a un vanguardismo de tono personal, en el que está presente la denuncia de la condición social y afectiva de la mujer de su tiempo. Su obra poética abarca La inquietud del rosal (1916), El dulce daño (1918), Irremediablemente (1919), Languidez (1920, Primer Premio Municipal y Segundo Premio Nacional de Literatura), Ocre (1925), Poemas de amor (1926), Mundo de siete pozos (1934) y Mascarilla y trébol (1938). Además, escribió las obras teatrales El amo del mundo (1927), Dos farsas pirotécnicas (1932). Obras como Desovillando la raíz porteña (1936), Teatro infantil y Cinco cartas y una golondrina, fueron publicadas póstumamente”. Puso fin a sus días en Mar del Plata en 1938.

Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.

Roberto Giusti

nació en Lucca en 1887; falleció en Buenos Aires en 1978. “Llegó al país a los ocho años. En su juventud fue colaborador de la revista Caras y Caretas. Amigo de Roberto J. Payró y Ricardo Rojas, fue el creador y el principal sostén de la revista Nosotros, entre 1907 y 1943. En 1916 se afilió al Partido Socialista. Cinco años después fue elegido concejal por esa agrupación. En 1928 alcanzó un escaño como diputado, que ocupó hasta 1936. La obra literaria de Giusti mereció reconocimientos, como el Premio Municipal (1924) y el Premio Nacional de Letras (1966). Fue presidente de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) y miembro de la Academia Argentina de Letras. Entre sus obras se encuentran Crítica y polémicas y Literatura y vida” (1).
En Roberto Giust Su vida – Su obra, destaca Fermín Estrella Gutiérrez: “Escritor y crítico literario, profesor, periodista, político, fundador de revistas de importancia histórica en nuestras letras, como Nosotros, y fundador y animador de empresas de alta cultura que contribuyeron en gran medida al progreso espiritual del país, sus libros, folletos y ediciones dirigidas por él, sus conferencias y cursos sobre temas vinculados con las letras nacionales y extranjeras, y su acción cívica y política, en su militancia durante años, desde su juventud, en un partido político de carácter democrático y liberal, Giusti ha sido en el país, desde principios de siglo hasta su muerte, una fuerza impulsora y creadora casi sin parangón entre nosotros. Lo que hizo y lo que animó a lo largo de los años, en materia de cultura y de acción democrática, fue tanto y de tanta importancia, que, a pesar de su origen extranjero, se ganó a pulso una ciudadanía argentina, no sólo legal sino también vital, que lo ha vinculado para siempre a la historia viva y espiritual de la Nación, lo que es mucho decir” (2).

Notas
1. Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
2. Estrella Gutiérrez, Fermín: Roberto Giust Su vida – Su obra. Buenos Aires, Asociación Dante Alighieri, 1980. 60 pp. (Grandes ítalo-argentinos).

Enzo Aloisi

fue escritor, periodista y crítico teatral. Nació en Florencia en 1886. Legó a la Argentina en su niñez. Se inició en el periodismo en Bell Ville (Córdoba), actividad que desarrolló en dicha localidad desde 1904 hasta 1906 y desde dicho año hasta 1933, ejerció en Buenos Aires la crítica teatral en ‘Tribuna de Buenos Aires’, ‘El Imparcial’, ‘La Verdad’, ‘La República’, ‘Comedia’ y ‘Anuario Teatral’. Efectuó colaboraciones literarias en ‘Mundial Magazine’ –revista fundada y dirigida en París por Rubén Darío.-, ‘El Hogar’, ‘Mundo Argentino’, ‘Caras y Caretas’, ‘Novela Semanal’, ‘Suplemento’, etcétera. Fue director de la revista teatral ‘Bambalinas’ y de ‘Novela Gratis’. Entre las numerosas obras teatrales estrenadas se cuentan Hechizao, sainete costumbrista (1918); El crimen de Liniers, drama policíaco (1918); Madre boceto dramático (1922) en colaboración con Miguel Lacreu; Nada de Pirandello... por favor! Farsa (1936); Amor y siempre amor, que estrenó Angelina Pagano; Los afincaos, en colaboración con B. González Arrili (1940). Publicó además Inmoralidades actuales, cuentos y sátiras (1924) y Teatro de rechazo, que contiene las obras dramáticas: Acechanzas en a sombra y El viaje a través de sí mismo (1932). Tradujo algunas obras del italiano y obtuvo varios premios literarios. Fue socio de Argentores (Asociación General de Autores de la Argentina) y de la SADE (Sociedad Argentina de Escritores). Aparte de su labor como autor teatral y escritor de novelas, ha desarrollado una gran actividad como exégeta del teatro, pronunciando disertaciones y conferencias auspiciadas por entidades culturales” (1).
A propósito de una obra de Pirandello puesta en Buenos Aires en 2005, se recuerda a Aloisi: “En 1927, Pirandello concretó su primera visita al país (se rumoreaba que el mismísimo Duce financiaba su gira junto a su compañía, el Teatro de Arte de Roma); fue recibido por el presidente Marcelo T. de Alvear, publicó en los principales diarios porteños y ofreció conferencias en el Jockey Club. Pero, sin embargo, la estética pirandelliana influyó en autores como Armando Discépolo (mucho le debe su concepción criolla del grotesco) y Roberto Arlt (Saverio, el cruel guarda muchas similitudes con Enrique IV, precisamente). En su segunda visita a Buenos Aires –en 1933, un año antes de recibir el Premio Nobel de Literatura–, el autor publicó artículos no solamente en La Prensa y La Nación, sino también en una revista de tirada masiva como El Hogar. Por entonces fueron muchísimas las piezas que se inspiraron en sus temas y procedimientos. Tanto fue así que, en 1937, Enzo Aloisi llamó a una de sus obras Nada de Pirandello... ¡por favor!” (2).
Notas
1. Petriella, Dionisio, y Sosa Miatello, Sara: op. cit.
2. S/F: “Retrato de un dramaturgo”, en Página 12, 27 de Julio de 2005.

Enriqueta Lebrero de Gandía

nació en Coronata, provincia de Génova, en 1880. “Era hija de José Lebrero y de Angela Peirano y en Buenos Aires contrajo matrimonio con Edmundo de Gandía, español. Ambos son los padres del historiador argentino Enrique de Gandía. En 1924 publicó un libro de pensamientos titulado Chispas de vida; al año siguiente apareció el volumen de cuentos Primeros pecados, en el que se reveló como escritora de temática moderna y estilo directo. Su último libro, Había una mujer, contiene, como el primero, pensamientos de profunda significación, y fue publicado en 1926. Colaboró asimismo en diarios y revistas de la Argentina y España. Falleció en el año 1937”.

Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.

Antonio Porchia

nació en Catanzaro en 1886; falleció en Vicente López, Buenos Aires, en 1968. “Autor de una única obra, Voces, publicada originalmente en 1943 por la Agrupación de Gente de Artes y Letras Impulso, de La Boca, presidida por el pintor Fortunato Lacámera, y reeditada en numerosas ocasiones. En 1950, un artículo del crítico francés Roger Callois, que había traducido el libro al francés, despertó en el país la curiosidad por conocer sus escritos. Relanzada en 1966, la obra logró el elogio de poetas tan diversos como Octavio Paz y André Bretón” (1).
Roberto Juarroz manifestó: “Aunque en cierto modo fue un enamorado de la vida, Porchia vivió casi como si no viviera. Y análogamente, aunque fue un amante del pensamiento y la palabra, escribió casi como si no escribiese. Si unimos esto a dos de sus rasgos más notables, la profundidad y la intensidad, tal vez quepa sospechar en él esa peculiar distancia interior donde en algunos raros hombres se hospedan con insólita fuerza el ser y el no ser de las cosas, Es probable que el reconocimiento de esa cortante dialéctica esencial, como punto de mira para interpretar el mundo y también como excepcional experiencia de sabiduría, constituya una de las claves fundamentales para comprender o recibir esta obra” (2).
Notas
1 Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
2 Juarroz, Roberto: “Antonio Porchia: El apogeo del aforismo”, extraído de "La fidelidad al relámpago, conversaciones con Roberto Juarroz", Universidad de México, Vol. XXXVIII, nueva época, número 16, México Agosto de 1982, en http://www.poeticas.com.ar/.

Vito Cantone

“nació en Catania, en 1878. Proveniente de familia de titiriteros, su abuelo materno Cayetano Crimi, fue autor del prólogo de Jerusalem Libertada, adaptada al teatro de títeres. En 1895, al fallecer su padre, Vito Cantone vino con su madre a Buenos Aires. De inmediato, se instaló con los títeres en el Teatro Sicilia, en Necochea 1339. En ese local representó el más variado repertorio de la dramática titiritera. Su madre, Nazarena Crimi, participaba con su canto en estas representaciones. Entre los personajes que desfilaban en escena figuraron Orlando, Reinaldo, Carlos Martel, Carlomagno, la princesa Bradamante, Herminio, Rogelio del Aguila Blanca, otros paladines de Francia, el emperador africano Agramonte. Asimismo, entre las obras que representó Cantone figuraron: El desafío de Barletta, Romeo y Julieta, Otelo, Don Juan Tenorio, El Romance de Tulio y Adelaida escrito por Juan Cantone, su padre (quien también había escrito las escenas de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, que se representaba en las proximidades de Navidad). Vito Cantone fabricaba muñecos característicos de Catania, erectos y más altos que los de Palermo. Los primeros titiriteros de la Boca fueron sicilianos, y entre ellos, se contaron colaboradores de Cantone tales como Vito Correnti, José Macarigno, Salvador Costa, José Constancio Grasso, Felipe Puglionese, Nicolás Scuccimaro, Carmelo Nicostra, Leonardo Maccheroni y otros” (1).
Javier Villafañe asistía a las representaciones en el Teatro Sicilia: “También por esos años –relata Pablo Medina- descubrió el teatro de Vito Cantone, de Catania, Italia, que se instaló en La Boca, en la calle Necochea 1339, sobre el ‘camino viejo’. Ahí estaba el Teatro Sicilia: teatro de títeres, seres de ficción construidos en madera, vestidos y ornamentados con terciopelo, seda y otras telas de múltiples colores. Cantone provenía de una dinastía aggiornada y muy antigua de la historia de los títeres sicilianos. Llegó a la Argentina con la gran inmigración de 1895”. Al italiano, “Javier lo evoca con afecto: ‘El Teatro Sicilia, si mal no recuerdo, representaba viejos romances como ‘Carlo Magno Imperatore’, textos sobre los Paladines de Francia y tantos otros actos fantásticos del teatro. Cantone poseía además una voz muy grata, dulce, con inflexiones sonoras unas veces y marciales otras, según fuera el personaje representado” (2).

Notas
1 Petriella, Dionisio, y Sosa Miatello, Sara: Diccionario Biográfico Italo-argentino. Buenos Aires, Asociación Dante Alighieri, 1976. 771 pp.
2 Medina, Pablo: “Historias de ida y vuelta”, en Villafañe, Javier: Antología. Obra y recopilaciones. Buenos Aires, Sudamericana, 1990.

Comunardo Braccialarghe

fue periodista y escritor. “Nació en Macerata, en 1875. Fecundo escritor, conferenciante y poeta, era muy conocido entre la juventud literaria argentina. (...) Entre sus libros de poesía citamos: Il figlio di Davide, Il maschio magnifico, Il gringo, Il gaucho, Il mesaggio della pampa, La leggenda del santo patrono, La canzone de Filippo Corridoni, I canti del carcere, I canti umani. Autor de novelas como Il roveto ardente, Fine di regno, Repubblica, La barca di Caronte, L’amore che torna a honre, Serenella, I Damiani. (...) Agregamos la mención de obras de teatro originales en castellano: El hombre que pudo matar, El ánfora mancillada, Anita Balbi, Claridad, Para salvar el rebaño. (...)”.

Petriella, Dionisio, y Sosa Miatello, Sara: Diccionario Biográfico Italo-argentino. Buenos Aires, Asociación Dante Alighieri, 1976. 771 pp.

José Bonansea

El odontólogo y escritor nació en Piamonte en 1850; falleció en Buenos Aires en 1930. “Llegó al país en 1886. Publicó en la Argentina Gli inmigrati in América, poemas de carácter clásico escritos en italiano que fueron muy festejados por sus connacionales, y versificó el libro Corazón, de Edmundo De Amicis, de quien era amigo personal. Fue el fundador y primer secretario de la Sociedad Odontológica del Río de la Plata. Su colección de instrumental odontológico, el propio y el heredado de sus antecesores, forman parte de la Asociación Odontológica de Buenos Aires” .

Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.

Alberto Castiglioni

nació en Trieste en 1848. Cursó estudios en la Academia de Comercio y Náutica de su ciudad natal. Hacia 1870, vino a Buenos Aires para trabajar en la ‘Unione e Benevolenza’. En el diario ‘L’Italia al Plata’, publicó una novela titulada Gli abissi di Buenos Aires. Luego entregó al teatro diálogos y monólogos; (...)”.

Petriella, Dionisio, y Sosa Miatello, Sara: Diccionario Biográfico Italo-argentino. Buenos Aires, Asociación Dante Alighieri, 1976. 771 pp.

Matías Calandrelli

El filólogo, educador y periodista Matías Calandrelli nació en Salerno en 1845. “Cursó estudios de ciencias sociales y de letras en la Universidad de Nápoles, especializándose en lingüística y literatura griega y oriental con los profesores Kerbaker y Lignana. (...) Llegó a la Argentina en 1871 para proseguir sus actividades educacionales. (...) Publicó además Mi novela del año 1000, La liebre del profesor Müller, La sociedad y sus víctimas (escenas bonaerenses), etc. (...)”.

Petriella, Dionisio, y Sosa Miatello, Sara: Diccionario Biográfico Italo-argentino. Buenos Aires, Asociación Dante Alighieri, 1976. 771 pp.

Francisco Bibolini

El sacerdote nació en La Spezia, en 1827. Siendo joven llegó a América, y se estableció un tiempo en Paraguay, de donde huyó para evitar las coacciones a las que lo sometía el régimen del mariscal López. En 1854 llegó a Buenos Aires, y después de permanecer un año en la ciudad, fue a radicarse al Fortín Mulitas, pequeño caserío que dio origen al pueblo de 25 de Mayo, en la provincia de Buenos Aires, adonde llegó como primer cura vicario de la parroquia de Nuestra Señora del Rosario. (...) escribía versos que se popularizaron por lo pintoresco de su construcción y contenido; utilizaba el seudónimo de El Pampeano, y muchos diarios y revistas le dieron espacio. (...) El 'Cura Pampeano', como se lo llamaba cariñosamente, fue amigo y admirador del General Mitre, a quien acompañó en algunas campañas por el sur colonizando y catequizando aborígenes, y a quien dedicó varias estrofas, que se conservan en el Museo de Luján. (...)” (1).
María Cristina Maradeo es la autora de Don Francisco Bibolini De la Liguria a la Pampa (2), ensayo distinguido con uno de los premios en el Concurso “Los Grandes Italo-argentinos”, convocado por la Asociación Dante Alighieri, entre los actos conmemorativos del V Centenario del Descubrimiento de América. En esa obra, ella afirma: “En Francisco Bibolini, amante y defensor de la vida, amigo de los libros y la gente, no podía estar ausente la poesía. Sus versos eran sencillísimos, nunca logró desprenderse del todo del dialecto genovés, pero sintiéndose hombre de la pampa, ya que firmaba sus obras con el seudónimo de ‘El Pampero’. Sus versos eran una especie de sano testimonio, a veces ingenuo, casi infantil, de los sucesos de la vida en Veinticinco de Mayo. (...) Inventor de una métrica especial, a la que denomina ‘pampeana’, plasmando muchos versos en sus famosos bastones cantantes, que no eran otra cosa que gruesos y nudosos garrotes, enormes, toscos, grabados a punta de cuchillo, escritos con una caligrafía y sintaxis particularísimas. En el Museo de Luján se encuentra uno que obsequiara al General Mitre, con motivo de la reconciliación poética entre los crudos (alsinistas) y los cocidos (mitristas)”.

Notas
1 Petriella, Dionisio, y Sosa Miatello, Sara: Diccionario Biográfico Italo-argentino. Buenos Aires, Asociación Dante Alighieri, 1976. 771 pp.
2. Maradeo, María Cristina: Don Francisco Bibolini De la Liguria a la Pampa. Buenos Aires, Asociación Dante Alighieri, 1995. 56 pp. (Los Grandes Italo-argentinos).

William Bulfin

(1862-1910), “autor de Rambles in Eirinn, Tales of the Pampas, fue editor propietario de The Southern Cross y uno de los introductores en la Argentina del hurlingh, deporte nacional de Irlanda”.

S/F: “Eamonn Bulfin el argentino que izó la bandera de Irlanda durante el ‘Levantamiento de Pascuas’", en http://www.irlandeses.com/.

Pablo Urbanyi

nació en 1939. “Nacionalizado argentino, reside actualmente en Ottawa (Canadá). Antes de emigrar trabajó en el suplemento literario del diario porteño La Opinión. Ha publicado los libros de cuentos Noche de revolucionarios (1972) y Nacer de nuevo (1992), y las novelas Un revólver para Mack (1975), En ninguna parte (1981), la trilogía De todo un poco, de nada mucho (1988), Silver (finalista del Premio Planeta 1993) y Puesta del Sol (1997) y 2058 en la corte de Utopía (1999)”.

Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarín, 2002.

Eluned Morgan

nació en alta mar en 1869. “Hija de un colono galés, organizador del primer grupo que llegó a la Patagonia en 1865, se crió en el valle y fue enviada a Europa para completar sus estudios y dedicarse a la enseñanza en Chubut. Creó escuelas para niñas en Trelew y Gaiman. Posteriormente tuvo a su cargo el periódico Y Drafod, fundado por su padre y aún existente. Comenzó a mostrar sus aptitudes literarias en la composición de Eistedffod, piezas literarias de la tradición galesa, a partir de 1891. Publicó cuatro libros: Algas marinas, En tierra y mar, Los hijos del sol y Hacia los Andes, los tres primeros en galés y el último en castellano, escrito originalmente en galés. Falleció en 1938”.

Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.

Alfredo R. Bufano

nació en Córcega en 1895 y falleció en San Rafael, Mendoza, en 1950. “Nació en Francia pero vivió desde niño en Mendoza. No alcanzó a terminar sus estudios primarios por tener que colaborar con el sostén de su familia. Adolescente, se trasladó a Buenos Aires, donde desempeñó diversos trabajos, desde lustrabotas hasta periodista. En esta ciudad entró en contacto con los círculos literarios, colaboró en varias revistas y publicó sus primeros trabajos. Luego se trasladó a San Rafael, Mendoza, donde trabajó como profesor de literatura en la Escuela Normal y escribió la mayor parte de su obra. Su poesía, fresca y sencilla, exalta la naturaleza cuyana. Escribió, entre otros libros: Poemas de provincia (1922), Tierra de Huarpes (1926) y Romancero (1932)”.

Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.

Alberto Novión

autor teatral, nació en Bayona en 1881; falleció en Buenos Aires en 1937. “Maestro del género del sainete, entre sus obras sobresalen Facha tosta, El tango de la muerte y En un burro tres baturros. En 1919, la compañía teatral de Arata-Simari-Franco estrenó en el Teatro Nacional su obra El cabaret de Montmatre, cuyo rotundo éxito se tradujo en 328 representaciones. En 1956 el director Luis Mottura llevó al cine su obra Bendita seas. Escribió las letras de algunos temas que se cantaban en sus piezas teatrales, como Pavadas, que fue registrado dos veces por el dúo Gardel-Razzano: 1919 y 1931”.

Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.

Gabriela Laperriere de Coni

“nació en Burdeos el 7 de marzo de 1866 y realizó allí sus estudios de maestra normal. Ejerció el periodismo como redactora de L’Independant y Le Journal, pero dejó su país en plena juventud para trasladarse a la Argentina. (...) Sus obras literaras conocieron el éxito y contienen material autobiográfico. Fleurs de l’air, rotulada ‘roman argentin’, apareció en 1900 en París y refleja escenas de nuestro país. Vers l’euvre douce, fue también publicada en París, en 1903. En 1907 apareció un volumen de cuentos, Ames d’enfants, traducido por Manuel A. Montes de Oca con el título de Alma de niño. Su muerte ocurrió en Buenos Aires el 8 de enero de 1907”.

Notas
1 Sosa de Newton, Lily: Diccionario Biográfico de Mujeres Argentinas. Buenos Aires, Plus Ultra, 1986.

Godofredo Daireaux

narrador y periodista, nació en París en 1849; falleció en Buenos Aires en 1916. “En 1868 se radicó en la Argentina. Fundó el pueblo de General Viamonte en Buenos Aires. Se desempeñó como docente y colaboró en Caras y Caretas. Sus primeros escritos son autobiográficos. Entre sus obras se destacan Las veladas de un tropero (1905) y Las dos patrias (1906)” (1). Fue –a criterio de Eduardo Romano- “un francés que observó y registró nuestras costumbres camperas de las últimas décadas del siglo XIX con verdadero voluntarismo progresista” (2).

Notas
1 Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
2 Romano, Eduardo: en Fray Mocho, Félix Lima y otros: Los costumbristas del 900. Selección y prólogo por Eduardo Romano. Buenos Aires, CEAL, 1980. (Capítulo).

Paul Groussac

nació en Toulouse en 1848; falleció en Buenos Aires en 1929. Fue escritor, ensayista e historiador. “Llegó al país en 1866, instalándose primero en San Antonio de Areco (Bs. As.) y, luego, en la ciudad de Buenos Aires, donde trabó relación con los representantes de la Generación del 80. La amistad con José Manuel Estrada y Pedro Goyena lo acercó a la Revista Argentina, donde publicó su primer artículo, un trabajo sobre el poeta español José de Espronceda. Convocado por Nicolás Avellaneda, entonces ministro de Instrucción Pública de Domingo F. Sarmiento, viajó a Tucumán, donde se desempeñó como profesor del Colegio Nacional y terminó por ser director de enseñanza de la provincia. Allí escribió el Ensayo histórico sobre el Tucumán y la novela De la cruz a la fecha, que lo consagraron como hombre de la cultura. Tras un viaje a su país natal, Eduardo Wilde, ministro de Justicia e Instrucción de Julio A. Roca, lo nombró inspector de colegios nacionales y escuelas normales. En 1885, fue nombrado director de la Biblioteca Nacional. Entre sus numerosas obras, escritas en francés y castellano, sobresalen Viaje intelectual, Los que pasaban, Crítica literaria y El Congreso de Tucumán” (1).
A criterio de Jorge Luis Borges: “El destino personal de Groussac fue, como el de todos los hombres, asaz extraño. Hubiera querido ser famoso en su patria y en su idioma natal; lo fue en una lengua que dominaba, pero que nunca lo satisfizo del todo y en regiones lejanas que siempre fueron para él un destierro. Su verdadera tarea fue la enseñanza del rigor y de la ironía francesa a un continente en cierne. ‘Ser famoso en la América del Sur no es dejar de ser un desconocido’, escribió no sin amargura” (2).

Notas
1 Varios autores: Enciclopedia Visual de la Argentina. Buenos Aires, Clarìn, 2002.
2 Borges, Jorge Luis: Biblioteca personal (prólogos). Buenos Aires, Alianza, 1988.

Manuel Corral Vide

nació en Lugo en 1952. “Gallego, de esos que no olvidan ni sus raíces ni sus tradiciones. El Manuel poeta, periodista, pintor y dibujante de trazo incisivo, hace un culto de la buena cocina y de la hospitalidad” (1). “En su condición de hombre de cultura ha publicado libros, realizado más de 40 exposiciones de pintura y dibujo, trabajó como escenógrafo y director de teatro, dirigió revistas y escribió muchísimos artículos periodísticos. Viajó mucho, pero nunca olvidó su origen gallego, promoviendo en cuanta ocasión se le presentó, su cultura y tradiciones” (2).

Notas
1 S/F: “BIENVENIDOS A VIDES, TAPAS Y VINO La sencilla calidez de una tasca”, en http://www.videstapas.com/.
2 S/F: “Cocina Celta de Manuel Corral Vide”, en http://www.labasicaonline.com.ar/Detalle.asp?Id_Espectaculo=2812&FindString=corralvide