jueves, 30 de marzo de 2006

Vacío / Baleiro

Vacío

Quedan, de las ciudades, sombras.
Y espuma multicolor rememorando las olas.
Rostros superpuestos, brillo, ojos eclipsados
y silencio pueblan de guijarros
el camino, hieren los pies desnudos
que avanzan hasta llegar a la llaga.

Sangre, ríos de liquidas dudas
y ausencias como pinos temblorosos,
llenan de harina, sal y agua tibia,
la mesa familiar al mediodía.
Levadura desgranada entre los dedos
fermenta y eleva sin pudor
La mórbida silueta de los pechos
que delatan temblores ancestrales,
amaneceres sin gaviotas cerca del mar.

Aquí mismo, la lluvia destiñe la sonrisa
mas amada, pinta con musgo y herrumbre
tanta llanura, tierra yerma,
distancia innecesaria, vapor, contornos entrañables.
Y de nada valen las palabras escritas, ni el ardor en los labios:
El espejo no refleja fantasmas, ni la piel percibe caricias.
Solo los recuerdos generan olvido, devenir constante, vació.


Baleiro

Quedan, das cidades, sombras.
E escumas multicolor lembrando as ondas.
Rostros superpostos, brillo, ollos eclípsados
e silencio poboan de seixos
o camiño, feren ós pes nus
que adiantan ata chegar a chaga.

Sangue, rios de líquidas dúbidas
e ausencias como piñeiros tremorosos,
chean de fariña, sal e auga morna,
a mesa familiar ó mediodía.
Levadura deluvada entre os dedos
fermenta e ergue sen recato
a mórbida silueta dos peitos
que delatan temores devanceiros,
amañeceres sen gaivotas preto do mar.

Aquí mesmo, a chuvia distinxe ó sorriso
mais amado, pinta con carriza e ferruxe
tanta terra cha, terreo sen cultivar,
distancia innecesaria, vapor, contornos entrañables.
E de nada valen ás verbas escritas, nin ó ardor nos labios:
o espello non reflexa trasgos, nin a pel decata caricias.
Soamente ós recordos xeran esquecemento, devir constante, baleiro.

Manuel Corral Vide