martes, 18 de enero de 2005

Mona Lisa

Mona Lisa y la regaderita verde. Ilustraciones: María Cristina Brusca. 
Buenos Aires, Sudamericana, 2004. 

En este cuento, Canela relata una nueva aventura de Mona Lisa, personaje de otros libros. Esta vez, la protagonista quiere regar el jardín junto a su abuelo; inesperadamente se vuelve pequeña, y ve el mundo desde otro punto de vista. Su valentía hace que vuelva a su tamaño original, y pueda seguir regando en compañía del anciano, aunque la mamá se queje porque está toda sucia después de la travesía. Los dibujos de María Cristina Brusca captan esa atmósfera de cariño a los mayores y amor por la naturaleza que Canela ha sabido transmitir. 

Mona Lisa y el palacio de la papa frita. Ilustraciones: María Cristina Brusca. Buenos Aires, Sudamericana, 2003. 

Mona Lisa logra entrar en el dibujo que estaba pintando, y llega a un castillo en el que la confunden con la princesa. Nadie podrá creer que ella realizó este viaje, valida solamente de sus pinturitas y la fantasía de la escritora.

Gaturro - Trucos y secretos de la historieta

por Nik. Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 2004 . 30 páginas, con stickers. (Gaturro para chicos)

Nik es el creador del personaje Gaturro, que desde 1993 anima las tiras cómicas del diario y la Revista La Nación. Como se sabe, el gato de la tira, en sus inicios, hablaba exclusivamente de temas políticos, sin olvidar el sentido del humor. Paulatinamente -explica el creador-, el personaje no sólo observa la actualidad sino, también, su entorno personal: su vida, aventuras o desventuras amorosas, su familia y todas las preocupaciones que tiene un gato. 
En esta obra, el autor invita al público a "explorar junto a Gaturro el lado desconocido de las historietas para descubrir todos sus ingredientes secretos". Nik inicia su explicación a modo de una receta de cocina, indicando los ingredientes que debe poseer la historieta. 
En primer lugar, se debe crear al personaje principal, que puede ser una persona o un animal, y es necesario ponerle un nombre. Luego vienen los personajes que cumplen la función de acompañamiento del principal, y un medio ambiente donde se desarrolle la acción o -como dice el autor- "en algún lugar hay que colocar a los personajes, ¿no?". Más adelante, Nik explica y desarrolla las técnicas de animación de los personajes y los lugares donde se desarrolla la acción de los mismos. También indica qué colores deben ser utilizados en las escenas, ya sea que las mismas se desarrollen de día o de noche, con lluvia o sol., si el personaje tiene frío o si esta enojado. 
Luego de tener a los personajes, los colores, el ambiente donde se desarrolla la acción, el dibujante debe estar preparado para contar una historia o anécdota que resulte interesante y divertida. Para ello, Nik recomienda el trabajo en equipo de la memoria y la imaginación, los platos principales. Siempre para escribir una tira cómica se debe saber, a criterio del autor, cómo termina, es decir, conocer el remate. Por lo tanto se debe comenzar por el final. 
Guiado por Nik, el lector irá descubriendo todos los secretos e ingredientes para obtener una tira. Estuvo a cargo de la edición, Mariana Vera. Los autores y editores creativos son Laura Losoviz y Nik. Los textos pertenecen a María Schujer, y el diseño gráfico y arte digital son obra de Christian Argïz.

miércoles, 12 de enero de 2005

AMOR MIGRANTE

por Stella Maris Latorre. Buenos Aires, De los Cuatro Vientos Editorial, 2004. 93 páginas. 

Stella Maris Latorre nació en Gualeguaychú, Entre Ríos. Es novelista, poeta y comunicadora social. Directora fundadora del centro cultural Rosalía de Castro. Organizadora de eventos culturales, creadora del café literario ‘Poesía con aroma a café’. Forma parte del grupo literario ‘Calíope’ y participa en la revista ‘Noticias de la musa’. También en OPYC. Ha realizado cursos de capacitación del INADI. Trabajadora incansable por la unión de los pueblos. Conductora del programa de TV, autora del proyecto televisivo ‘Latinoamérica se expresa así’. Ha recibido muchos premios: Poesía Jorge Luis Borges; Poesía y cuento ‘Río de palabras’; del Centro Chileno Bernardo O’Higgins, del CONADEPA, de Solidaridad Social de la OMS 1999. Su novela Celeste Morena, una historia de Amor Diferente, fue premiada en 2001 en España, lugar donde reside actualmente. Es autora de El regreso de Eva, Río de Palabras y La Felicidad de Amar. 
En la obra que nos ocupa, Latorre cuenta la historia de una joven de dieciséis años que ve partir a su amado hacia América, adonde dirige sus pasos agobiado por la miseria y la guerra. Ella, sin decírselo, da a luz un hijo del emigrante, al que crían en Galicia como si fuera un hermano de la adolescente. Pasan muchos años. Cada uno de los integrantes de esa pareja rehace su vida, pero ninguno puede volver a sentir el amor que sintiera tiempo atrás. Luego de la muerte de su mujer y su hija, el indiano vuelve a la aldea a buscar a su prometida de la juventud. Allí, se da cuenta de que tiene un hijo, que ignora su verdadera identidad. Los sucesos que se desencadenan a partir de ese momento, hacen que el indiano vuelva a Buenos Aires, perdiendo definitivamente la posibilidad de formar una familia. Culpas, rencores, vilezas, desencuentros, amores no correspondidos y amores que el paso del tiempo no logra vencer, son los ingredientes de esta novela impactante, que tiene el sabor de aquello que se escribe desde la sangre. En un pueblo sufriente, que se queda sin hombres, un pueblo de huérfanos, brillan las mujeres gallegas, que fueron "viudas de los vivos", que debieron soportar la soledad por la partida de sus maridos, y la vergüenza por haber amado a hombres que sabían compartidos. Ellas son las heroínas de estas páginas, en las que campea un sentimiento de homenaje y comprensiva emoción.

martes, 11 de enero de 2005

LAS LIBRES DEL SUR

UNA NOVELA SOBRE VICTORIA OCAMPO, por María Rosa Lojo. Buenos Aires, Sudamericana, 2004. 264 pp. 

María Rosa Lojo nació en Buenos Aires en 1954. Se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires y es poeta, narradora y ensayista. Obtuvo, entre otros, el Premio del Fondo Nacional de las Artes en cuento (1985), y en novela (1986), el Primer Premio de Poesía ‘Dr. Alfredo Roggiano’ (1990) y el Primer Premio Municipal de Buenos Aires ‘Eduardo Mallea’, en narrativa (1996). En 1999 se le otorgó el Premio del Instituto Literario y Cultural Hispánico de California, por ‘su valioso aporte a la literatura hispanoamericana’. Además, ganó la Beca de Creación Artística de la Fundación Antorchas para ‘artistas sobresalientes que se hallan en los comienzos de su plenitud creativa’ (1991), y la Beca de Creación Artística del Fondo Nacional de las Artes en 1992. Es colaboradora permanente del suplemento literario de La Nación, de Buenos Aires. 
Dos tramas se enlazan en esta novela, en la figura de la inmigrante gallega Carmen Brey Moure, quien a poco de terminar sus estudios universitarios, viaja a la Argentina contratada para servir de intérprete a Rabindranath Tagore, invitado ilustre de Victoria Ocampo. A partir de este hecho, surgirá la narración que tiene como ejes la vida profesional de la joven, y su vida privada. La vida profesional le permite a la gallega ser testigo de la vida cultural de Buenos Aires, en la que se destaca la figura avasallante de Victoria Ocampo, que se vincula con Rabindranath Tagore, Ortega y Gasset, Keyserling, Drieu La Rochelle y Waldo Frank, entre otros. Es este último quien la anima a crear la revista Sur, concebida como una expresión de los americanos, "Una revista imprescindible. Que sea un puente entre las dos Américas. Que revele nuestro destino común, y también nuestras diferencias con respecto a Europa". En los años que transcurren desde la llegada de Brey hasta el final de la obra, la inmigrante se ve rodeada asimismo por escritores argentinos ilustres, a quienes Lojo vuelve personajes de ficción; María Rosa Oliver, Roberto Arlt, Borges y Marechal aparecen en estas páginas, actuando como la escritora, con su profundo conocimiento de estas personalidades, considera que deberían haberlo hecho. 
La vida privada tiene como motivo principal la búsqueda del hermano de Carmen, que huyó de Galicia varios años antes, sin dar explicaciones acerca de su repentino proceder. Acompañan a la joven en su investigación Borges y Marechal, a lo largo de un periplo en el que Carmen conoce a una niña, María Eva Duarte, que le habla de su pasión por ser actriz de cine. Ellos encuentran a Francisco Brey viviendo entre los indígenas, en una civilización muy distinta de aquella que el joven conociera allende el mar. 
El rol de la mujer en la sociedad es uno de los temas más importantes de la novela. El mismo surge, por ejemplo, cuando Carmen Brey se refiere a Victoria Ocampo y a sí misma. La rígida educación que se imponía a las mujeres porteñas de clase alta, que las lleva –ya adultas- a sacrificarse en aras de la felicidad de sus padres, es vista con compasión por la gallega, un espíritu libre que piensa que esas hijas son víctimas de los deseos de sus mayores. En comparación, el gallego Brey parece de avanzada, ya que permitió a su hija estudiar en Madrid, aunque ello supusiera una separación dolorosa. Es la misma Victoria quien se manifiesta impotente, en cierto aspecto, ya que a ella le ha sido negada la instrucción, por lo cual –considera- poco puede hacer en bien de la cultura argentina. Waldo Frank le demuestra lo errado de su convicción. Frente a las limitaciones de las mujeres de nuestro país, se yerguen las figuras de Victoria Ocampo, que superó prejuicios y fundó una revista emblemática, de María Rosa Oliver, que no se sintió aprisionada por su enfermedad, y de esta inmigrante, que supo abrirse camino, accedió una formación importante y, sin olvidar sus raíces, se integró a la nueva tierra, en la que encontró el amor y el tan ansiado sosiego. 
Las libres del Sur es una de esas novelas que se leen con placer, y con intriga, ya que María Rosa Lojo nos tiene en vilo a lo largo de las doscientas sesenta y cuatro páginas. Es también, una novela para meditar, para volver una y otra vez sobre los textos de personalidades incluidos en la misma, y sobre las propias reflexiones de la protagonista, tan lúcida y tan querible.

lunes, 10 de enero de 2005

ARBOLES DE DOS PATRIAS

Los inmigrantes que llegaron a la Argentina entre 1850 y 1950 recordaron los árboles de sus tierras natales y plantaron otros como un símbolo del arraigo en la nueva tierra. No faltó quien trajo en el barco un pequeño arbolito, para que arraigara junto con él. En la literatura, se evoca esa relación de los inmigrantes con los árboles a los que tan estrechamente se unieron sus vidas.

En la tierra natal

En el poema "Cuando mi padre habló de su infancia" (1), José González Carbalho alude a los árboles de Galicia: "Yo tenía diez años/ y la sonrisa fácil,/ cuando dejé la sombra/ de aquellos robledales. (...) por fin, vi un puerto grande./ El cielo gris lloraba/ por el niño emigrante./ Como ella estaba lejos/ el cielo era mi madre./ Bajas las nubes, eran/ robles, pinos gigantes".
Carlos Penelas es el autor del poema "Los trasterrados" (2), que dedica a sus abuelos Pedro Penelas y Tomás Abad, en el que dice: "Eran hijos de viejos labradores,/ de fraguas y neblinas,/ de encinas que engendraron los dioses del destierro. (...) Recordaban las piedras de montes con olivos,/ la brisa de los aparecidos,/ el hechizo de las llamas en la piedad del lecho./ La cripta, el olor del mirto, la madera".
Doña Pilar es una inmigrante española casada con un italiano, ambos personajes de Pájaro de barro, de Samuel Eichelbaum. La inmigrante recuerda su pasado, vinculado a árboles: "En este país, las mujeres jóvenes no trabajáis. Eso está mal. En mi tierra... En mi tierra, cuando las mujeres tienen tu edad, las ponen a trabajar en los olivares..." (3).
También trabajaba con árboles la madre de Susana Szwarc, nacida en Polonia. En "Declive" (4), la poeta expresa: "Por el ojo de la cerradura vemos/ cómo deja la palangana en el suelo: tiene agua. Ahora/ no se ve. Hasta que levanta la mano/ blanca, la misma con que la prisionera (jovencita/ en Siberia) llevaba maderos hacia el barco".
Gladys Edich Barbosa Ehraije es la autora de la "Elegía por los inmigrantes" (5), en la que manifiesta: "muy lejos/ en el corazón/ verde de los pinos/ los inmigrantes/ aún/ sueñan con el mar".

En la nueva tierra

En "El abuelo" (6), canción con letra y música de Alberto Cortez, el gallego afincado en la Argentina planta un árbol: "El abuelo un día/ subió a la carreta/ de subir la vida./ Empuñó el arado,/ abonó la tierra/ y el tiempo corría./ Y luchó sereno/ por plantar el árbol/ que tanto quería./ Y el abuelo un día/ lloró bajo el árbol/ que al fin florecía,/ lloró de alegría/ cuando vio sus manos,/ que un poco más viejas/ no estaban vacías".
Para conjurar la nostalgia, algunos inmigrantes traen de su tierra algo que les resulta especialmente querido: un retrato, un mantón, fotos, un puñado de tierra... O el olivo que la española plantó en el fondo de su casa, en el cuento "Don Paulino", de Marita Minellono (7).

.....

En cuentos, poemas y obras teatrales se menciona recurrentemente los árboles de la tierra que se dejó. Se los incluye entre los recuerdos más queridos, y se busca, plantando uno en la nueva tierra, recrear esa emoción tan cara a los inmigrantes.

Notas
1 González Carbalho, José: "Cuando mi padre habló de su infancia", en Requeni, Antonio: Un poeta arxentino en Galicia: González Carbalho. Separata del Boletín Galego de Literatura. 
2 Penelas, Carlos: "Los trasterrados", en El mirador de Espenuca. Buenos Aires, Torres Agüero Editor, 1995. 
3 Eichelbaum, Samuel: Pájaro de barro. En El teatro argentino 10.Samuel Eichelbaum Selección, prólogo y notas por Luis Ordaz. Buenos Aires, CEAL, 1980. (Capítulo). 
4 Szwarc, Susana: en Bailen las estepas. Buenos Aires, Ediciones de la Flor, 1999. 
5 Barbosa Ehraije, Gladys Edich: "Elegía por los inmigrantes", en El Tiempo, Azul, 5 de septiembre de 2004. 
6 Cortez, Alberto (Letra y música): "El abuelo", en www.albertocortez.com, citado en www.galespa.com.ar 
7 Minellono, Marita: "Don Paulino", en Reunión. Buenos Aires, Corregidor.

DE MIEL Y MILAGROS

(Evocaciones sefardíes), por Matilde Bensignor. Buenos Aires, Editorial Milá, AMIA, 2004. 

Matilde Bensignor nació en Buenos Aires en el seno de una familia sefardí, pero, desde joven y, sintiéndose muy libre, se interesó por otras culturas. Estudió periodismo y sociología y como buena libriana, ama lo estético y lo bello. Fue redactora creativa y publicitaria, directora de comerciales para televisión, (en su empresa, Centro de Producción Audiovisual), docente, Profesora de la Universidad del Salvador y productora de eventos y exposiciones culturales. En 1986, como Asesora de Comunicación del Centro Cultural Recoleta, incorporó al Centro un espacio abandonado y, después de equiparlo totalmente, lo inauguró con una serie de exposiciones tituladas "Las Nuevas tendencias", que le dieron, también, el nombre a la sala. Un tiempo después, fue bautizada como Sala Cronopios. "Las Nuevas tendencias", una expresión interdisciplinaria que respondía a tendencias socio culturales, presentó la vanguardia del arte, pintura, escultura, instalaciones, fotografía, teatro, danza, música, a cargo de artistas de gran renombre. "Las Nuevas Tendencias II" coincidieron con la Semana de la Crítica y contribuyeron a mostrar el arte de los argentinos a los más prestigiosos críticos del mundo. Entre ellos, Pierre Restany. Creó la agrupación, "Amigos del Centro Cultural Recoleta", hoy, la Fundación. Actualmente, es Asesora de Imagen y Comunicación. Incursionó en el teatro escribiendo, con Ricardo Halac, Judío o inocente; adaptó con Carlos Cutaia, Romeo y Julieta para Opera Rock y produjo la obra 9° B, protagonizada por Lía Jelin. A partir del 90 se vinculó con la Fundación del Hombre, de España y agregó a su vocación artística su compromiso social. Para dicha institución, realizó el "Monumento al No Pabellón", en la Expo ’92 de Sevilla. En 1995, fue nominada por la entidad española para crear la Fundación Americana del Hombre y, desde entonces, realiza acciones en pro de la tolerancia y la solidaridad. Después de residir unos años en Madrid, de vibrar con el lamento del cante jondo, de pasear por las callecitas del barrio sevillano de Santa Cruz, de emocionarse frente a los muros de la Sinagoga del Tránsito, en Toledo, y volver a saborear sus mazapanes, siente aflorar el recuerdo de sus ancestros. De regreso a la Argentina escribe De miel y milagros (Evocaciones Sefardíes) un libro que habla de la familia sefardí y reflexiona sobre los valores que hoy, todavía perduran en nuestra cultura judeo-cristiana". Auspician la edición la Embajada de Israel, la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Centro de Investigación y Difusión de la Cultura Sefardí. 
Escribe Arnoldo Liberman, en el "Prólogo": "Matilde Bensignor nos ayuda a través de este entrañable poema existencial tradicionalista y gastronómico –que en esencia este original libro lo es- a desanudar entuertos y a conocer más en profundidad la enorme riqueza del mundo sefardí. En ella la lengua poética, la narración conmovedora, el recorrido biográfico y autobiográfico son predicados de un sujeto que nos enriquece con su proclama cotidiana y que nos demuestra, de manera palpable, que la lengua de los judíos españoles, esa que habla de miel y milagros, no es hija de una expulsión sino la reconciliación de la diferencia. (... ) Alcanzar al otro es estar diariamente cerca de sí mismo, cerca de ese pequeño fragmento de sí mismo que no miente, es decir, al lado del otro, es decir, aprendiendo a amar. De Miel y Milagros nos ayuda en esta hermosa empresa de hacer de la otredad un amigo cercano, y eso es tan valioso en Madrid como en Buenos Aires. Por eso, gracias Matilde, por este libro pleno de encanto y de noble memoria". 
En esta obra, la escritora homenajea a su madre y, con ella, a una tradición de la que es orgullosa heredera. La figura femenina es muy importante en la cultura sefaradí, y en la judía en general, al punto que, cuando Bensignor busca un punto de contacto entre sefaradíes y ashkenazis, ese punto de contacto es la mame, que protege y consuela. Junto a esa madre que debió dejar su tierra, la escritora evoca a sus hermanas y a sus hijas, y destaca la significación que tuvo en su vida cada una de ellas. 
A lo largo de estas evocaciones, se refiere a la condición de la mujer en la cultura sefaradí de principios de siglo XX, a sus ocupaciones y su respeto por el rol del marido. A nuestro criterio, no vive esa división de tareas como una discriminación, sino como un orden que contribuye a que la familia permanezca unida y los hijos crezcan felices. Las recetas que intercala frecuentemente, son evidencia de ese saber de las mujeres, que debe ser transmitido a los hijos y a los nietos, en España, en Turquía, o donde quiera que esté el pueblo sefardí. Canciones ladinas –anónimas y del compact Buena Semana, de Dina Rot- y plegarias –propias y tradicionales- incluidas en el volumen, completan este recorrido por un acervo milenario y riquísimo.
Los hombres de la familia también son recordados en estas páginas: el padre, que muere a los cincuenta años, tal como se lo había vaticinado una gitana; el abuelo, cuyos restos descansan en el cementerio de La Habana; los jóvenes, algunos de los cuales cuestionan su vínculo con la religión sefaradí y, en ocasiones, optan por estrechar ese lazo, si sus padres no lo han hecho por ellos. Los capítulos referidos al Brit Milá y el Bar y Bat Mitzvá muestran el deseo de los mayores por iniciar a los pequeños en la religión profesada desde siempre, al tiempo que muestran la reticencia de algunas madres; surgen entonces consideraciones acerca de la libertad para elegir pertenecer a una comunidad. 
Las fechas religiosas tienen debida importancia en este libro: Rosh Hashaná, Iom Kipur, Pesaj, y el respeto por el Shabat son temas que Bensignor aborda desde el punto de vista del hondo contenido que tienen para quienes las observan, los preparativos y los manjares que se sirven. Se hace referencia al casamiento entre sefaradíes y ashkenazis, y entre judíos y no judíos, circunstancia que se ve empañada a veces por la intolerancia. Los funerales, en especial el del padre, muestran una faceta de un culto que, gracias a esta obra, podemos conocer con más detalle. 
Las persecuciones de que fueron víctima los judíos aparecen en estos recuerdos: la salida de Egipto, la Inquisición, los pogroms y la Shoá, son evocados junto a los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA. La diáspora es otro de los temas que aborda Bensignor: la Argentina, Cuba, Turquía, Israel, son vistos como refugio para estos seres que tienen como destino "cruzar los ríos", aunque episodios luctuosos los agobien también en la nueva tierra. 
Afirma Santiago Kovadloff: "La memoria no es memoria cuando se limita a recordar. La memoria es memoria cuando se encarna. La memoria es memoria cuando se responsabiliza por aquello que la sostiene. Este es el libro de una mujer con memoria. El pasado judío del que proviene es goce y es vivencia en la actualidad. Leer estas páginas es asistir a la emoción del reencuentro, a la alegría de contar con un porvenir". 
La inclusión de un "Glosario" hace que la lectura de la obra sea accesible a quienes no conocemos la lengua ladina, al tiempo que permite a Bensignor reflejar ese idioma en diálogos y canciones. 
El diseño de la portada es obra de Edgardo Giménez; la fotografía, de Gabriel Pérez, y el diseño gráfico, de Rubén Longas.

domingo, 9 de enero de 2005

CUENTOS DE MARAVILLAS

por Graciela Montes. Ilustraciones: Alberto Pez. Buenos Aires, Primera Sudamericana, 2004. 64 páginas. (Cuentamérica). 

En la obra que comentamos, dedicada a la memoria de Boris Spivacow y destinada a lectores a partir de los nueve años, la escritora reúne cinco cuentos que algunos de esos inmigrantes trajeron de sus tierras natales, cuentos que fueron modificados en nuestro país, ya que en ellos entraron elementos de la tierra de adopción, como ciertos paisajes, alimentos o modismos. 
Son estos textos los titulados "El pozo de la alegría", que "pertenece a la familia de los cuentos en los que el héroe tiene que buscar un tesoro en el infierno"; "Los siete pares de zapatos rotos", que se cuenta tanto en Chile como en la Argentina; "El viborón del río", "otra manera de contar La Bella y la Bestia"; "La ranita encantada", "un cuento muy famoso, tanto en Europa como en América", y "La muchacha de la estrella", que "está emparentado –y mucho- con el cuento de la Cenicienta". 
Acerca de la procedencia de los mismos, señala: "Para todas estas narraciones he consultado el libro de Berta Vidal de Battini, Cuentos y leyendas populares de la Argentina, editado en Buenos Aires por Ediciones Culturales Argentinas. La autora, a su vez, recopiló, ordenó y comentó las decenas de miles de versiones que fueron recogiendo, de la boca misma de los narradores orales, los maestros de todo el país". Pero además, Montes ha contado con el aporte de un puntano y una neuquina, que le relataron dos de los cuentos. 
"Los cuentos de maravillas se parecen a los sueños –escribe Montes-. Son exagerados y un poco extraños. En los cuentos de maravillas suele haber monstruos, enanos, viajes imposibles, personas que se transforman en animales, animales que se transforman en personas, tesoros, talismanes y puertas a otros mundos. Y en el medio de todo eso, el héroe, la heroína. Los cuentos de este libro vinieron desde Europa en el morral de un viajero. Pero parece que al llegar se encariñaron con el país. Entonces se calzaron las alpargatas, se metieron en el fogón de los peones y, abracadabra, ¡se volvieron criollos!" 

miércoles, 5 de enero de 2005

ROSTROS DE UNA IDENTIDAD

Relatos premiados del Concurso Internacional de Cuentos de Temática Judía, por Luis León et al. Buenos Aires, Editorial Milá, 2004. 96 pp. (Imaginaria). 

Un certamen dio origen a este libro: "El Departamento de Cultura de la AMIA y la Editorial Milá convocaron, hacia mediados de 2002, un Concurso Internacional de Cuentos con Temática Judía. La respuesta –como siempre, mayor que las expectativas- fue un numeroso conjunto de textos, que superaron largamente el centenar. La labor de los jurados resultó muy trabajosa, pero el libro que hoy presentamos –que contiene los premios y las menciones de honor- resulta una admirable y equilibrada mirada a las distintas facetas de la identidad judía actual". 
Los temas abordados son diversos: "Desde el humilde inmigrante sefaradí, que busca con datos soñados un tesoro que tiene mucho más cerca, hasta las obsesiones cabalísticas de un ciudadano de la gran urbe, pasando por situaciones regocijantes y reveladoras: el cumpleaños de un niño en el country, la improbable biografía del único corredor israelí de ‘Fórmula 1’ (religioso, para más datos), el amor a los libros que reúne a un bibliotecario y a su compañero de viaje en tranvía, la difícil identidad de una niña hija de matrimonios mixtos e historias tenebrosas y la presencia, como geografías cruzadas, de las calles de Jerusalén y de Buenos Aires uniéndose en los recuerdos". 
En "Una apuesta al futuro", prólogo del libro, Silvia Plager destaca: "Aunque la temática era judía, AMIA no limitó el concurso a gente de la colectividad (entre los premiados y mencionados figuran no judíos). Esa visión pluralista también define un proyecto cultural abierto, que debemos alentar con nuestro apoyo. Recuerdo que muchos años atrás, el primer premio lo obtuvo una escritora católica y ahora también lo es quien recibe el segundo. Esa amplitud de criterio se ve reflejada en la forma en que cada autor tomó el tema". 
Los autores de los textos son Luis N. León (Primer Premio), Martine Tallier (Segundo Premio), Daniela Roitstein (Tercer Premio), Gustavo Dejtiar, Paula Margules, Leonel Giacometto, Raquel Rosenbaum de Tenembaum y Alfredo Daniel (Menciones de Honor). En sus obras se observa cariño y respeto por la idiosincrasia judía, y un elevado manejo de técnica y recursos estilísticos.
Integraron el Jurado Silvia Plager, Diego Paszkowski, Marcelo Birmajer, Ricardo Feierstein y Mario Ber. A estas destacadas personalidades les tocó discernir a cuáles de los cuentos concursantes les corresponderían los premios, y a cuáles, las menciones. 
"La continuidad de un pueblo y una tradición se logra con proyectos concretos como el que representa esta obra, una síntesis de tradición y cambio que, además, permite desplegar un gratificante recorrido literario", afirman los responsables de la edición. 
Alentar a quienes escriben es otra forma de vencer al olvido.

martes, 4 de enero de 2005

LAS EDADES/ THE AGES

por Ricardo Feierstein. Traducido del español por Jim Kates y Stephen A. Sadow. Buenos Aires, Milá, 2004. 240 pp. (Poesía). 

"Ricardo Feierstein nació en Buenos Aires y ha ejercido una variedad de oficios: escritor, arquitecto, periodista, crítico de espectáculos. Lleva publicados diversas antologías y algo más de una veintena de libros, entre ellos cinco novelas (la trilogía SINFONIA INOCENTE, 1984, MESTIZO, 1988 y 1994 en castellano y 2000 en inglés; y LA LOGIA DEL UMBRAL, 2001). Todas ellas conforman una saga, de lectura independiente, sobre la condición judía latinoamericana y la historia argentina. También siete colecciones de relatos, entre ellos BAILATE UN TANGO, RICARDO, 1973; LA VIDA NO ES SUEÑO, 1987 y HOMICIDIOS TIMIDOS, 1996. Cuatro volúmenes de poesía y tres libros de ensayos: JUDAISMO 2000, 1998; CONTRAEXILIO Y MESTIZAJE, 1996 y su ya clásica HISTORIA DE LOS JUDIOS ARGENTINOS, 1993 y 1999. Su labor literaria mereció diversos premios (Municipal, Coca-Cola, Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores, Premio Internacional Fernando Jeno de México, entre otros). Ha sido parcialmente traducido al inglés, alemán, francés y hebreo". 
El escritor –afirma en la Introducción Stephen Sadow, de la Northeastern University, Boston- "está de acuerdo con la frase de André Malraux, acerca de que toda literatura es autobiografía. No es sorprendente, entonces, que su poesía esté saturada con observaciones sobre su propia vida. Durante treinta y seis años como poeta, ha sondeado dentro de sus momentos más íntimos, a veces mirando hacia atrás en el tiempo, a veces hacia delante, a veces fijando su mirada en el momento. En esta selección, Las Edades/ The Ages, Feierstein ha ordenado sus poemas, no en el orden cronológico de su composición, sino como una serie que sigue y revisita las etapas y temas dominantes de su vida. La antología está ordenada así: Niñez/ Barrio/ Inocencia; Juventud/ Datos personales/ Oficios; Identidad/ Judaísmo; Amor/Familia y, por fin, Madurez/Preguntas Esenciales. (...) A pesar del énfasis en lo autobiográfico, Ricardo Feierstein no es ni narcisista ni modesto. En algunos poemas sí analiza las fuentes de sus propias alegrías y dolores. En cambio, en muchos otros, presenta el contenido de su experiencia como si fuera emblemático de su ‘edad’ ". 
Desde el abuelo polaco, que emigra a la Argentina, hasta los nietos del poeta –que hablan, en la nueva tierra, el idish del inmigrante-, todo es lírica en una trayectoria vital que no se limita sólo a la evocación de la existencia de quien escribe estos versos tan surgidos desde adentro. Al doloroso desarraigo de Moishe Búrej, "judío orgulloso y/ polaco de veinte generaciones/ que huyó hacia América, desde esa/ tierra bordada por antisemitas", se contrapone la no menos patética situación de la "generación del desierto", en nombre de cuyos miembros proclama: "Somos los hijos de la guerra mundial/ las toses de Hiroshima, el Holocausto/ y la revolución/ y andamos por el mundo a los empujones/ grandes y alados como ángeles borrachos/ buscando a ciegas una agrietada fumarola/ prometida entre espumas y nigromantes/ y ya inexistente/ sin comprender la tormenta de mástiles que se avecina./ No somos la historia ni el futuro". Tanto uno como otros se verán redimidos en los hijos y los nietos, que son su apuesta al porvenir. 
Y como siempre, como en sus novelas y postales, campea en esta obra de Feierstein el recuerdo entrañable de la infancia en el barrio; se evidencia la fidelidad de este hombre reconocido internacionalmente hacia esta Villa Pueyrredón que lo vio nacer, en la que, casualmente, también nací yo, y donde hoy escribo estas líneas. 
Algunas de las traducciones en Las Edades( The Ages han aparecido anteriormente en Ricardo Feierstein, We, The Generation in the Wilderness, traducido por Jim Kates y Stephen Sadow (Boston, Ford Brown, 1989), y las revistas literarias Crosscurrents, Stand, Pig bon Review, The Plum Review, International Poetry Review y The Minnesota Review. 
Esta publicación cuenta con el auspicio del Departamento de Lenguas Modernas y el Programa de Estudios Judaicos de la Northeastern University, Boston, MA 02115, Estados Unidos/ Department of Modern Languages and Program in Jewish Studies of Northeastern University, Boston, MA, USA; así como de Jaime M. Jacubovich, Elsa y Mauricio Szlufman, de la Argentina. 
El diseño de tapa e interior fue realizado por Rubén Longas. Colaboró con los traductores, leyendo el texto en inglés y aportando sugerencias, Lisa Leist Seiden.

lunes, 3 de enero de 2005

LA PASION DE UN VISIONARIO

Theodor Herzl, por Miryam E. Gover de Nasatsky. Buenos Aires, Milá, 163 pp. (Imaginaria). 

“En el Centenario del fallecimiento de Teodoro Herzl –afirman Manuel Junowicz, Presidente de OSA, y Benjamín Schneid, Director Ejecutivo de dicha institución-, la Organización Sionista Argentina (OSA) conjuntamente con el Departamento de Cultura de AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) se enorgullecen de entregar a la comunidad el libro ‘La pasión de un visionario’, de la Prof. Miryam Gover de Nasatsky. (...) Nuestro reconocimiento al entusiasmo y el esfuerzo realizado por la autora para lograr esta novela histórica. El libro nos gustó y esperemos que sirva de material para la comunidad y las nuevas generaciones”. 
Como no podía ser de otra manera, de una pluma como la de Miryam Gover -escritora, poeta, investigadora y docente- surge una obra en la que la documentación no conspira contra la literatura, sino que se pone al servicio de ella. En la novela –que se desarrolla en Viena, París, Londres y otras ciudades, entre 1895 y 1897-, el protagonista surge como un ser humano vívido, al que agobian sus premoniciones acerca del futuro de los judíos, pero que también se siente culpable por el descuido en el que, en pos de su ideal, sume a su esposa e hijos. Basado en la historia, es, sin embargo, un personaje literario, al que vemos actuar en su vida cotidiana, y también dirigirse a las mayores personalidades de su tiempo en busca de un apoyo que difícilmente logra. 
La escritora lo evoca en cada entrevista realizada en pos de su sueño: una tierra en la que los judíos puedan vivir en paz, donde no sean solamente tolerados. Entre estas entrevistas, me resultó especialmente interesante la que mantiene con el Barón Hirsch, ya que esa conversación alude a la Argentina. Ambos hombres ilustres debaten acerca de la conveniencia de sacar a los judíos de los lugares en los que se los oprime, pero, mientras el Barón está orgulloso de su obra, para Herzl, no es más que beneficencia. Además –opina Herzl-, el Barón logra salvar a unos cuantos judíos, no a todos, objetivo que se lograría si existiera un Estado. 
La fundación de Die Welt -el diario en el que Herzl debe firmar con seudónimo-, el Primer Congreso Sionista y la proclamación del Programa de Basilea son hitos fundamentales en la trayectoria de Herzl, que la escritora aborda con solvencia. La evocación de las jornadas relacionadas con este último evento, que tuvo el cierre de una fiesta, nos habla del talento de Gover para retratar personajes y situaciones. 
Centrada en el protagonista, y en años decisivos de su vida, la obra evoca asimismo el panorama de lo que sucedía en el arte, la ciencia y la técnica en Europa y en otras latitudes, conformando una cuadro de época amplio y abarcador, que permite comprender aún mejor la gesta del visionario. 
“Escrita con pasión y pericia –a criterio de Ricardo Feierstein-, esta recreación histórica no sólo desecha mitos arraigados sobre el nacimiento del sionismo. Constituye, sobre todo, una lectura fascinante de alto valor literario”. 
Completan el volumen numerosas fotografías sobre Herzl, su familia y el Monte que lleva su nombre, en Jerusalén.