martes, 5 de septiembre de 2000

NOVELAS

Indice

1. Introducción
2. africanos
3. alemanes
4. árabes
5. armenios
6. austríacos
7. belgas
8. bielorrusos
9. checoslovacos
10. croatas
11. dinamarqueses
12. egipcios
13. escoceses
14. españoles
15. estadounidenses
16. franceses
17. galeses
18. griegos
19. holandeses
20. húngaros
21. ingleses
22. irlandeses
23. italianos
24. japoneses
25. libaneses
26. lituanos
27. polacos
28. portugueses
29. rumanos
30. rusos
31. sirios
32. suizos
33. turcos
34. ucranios
35. uruguayos
36. yugoslavos
37. varios
38. antología
39. novelas infantiles y juveniles
40. apéndice

Introducción

La llegada de los inmigrantes a suelo argentino significó una transformación de gran importancia. El porteño se encontró conviviendo con extranjeros de diversas nacionalidades y esa realidad se vio reflejada en la literatura. Las novelas sobre la inmigración son una constante en la literatura argentina, y han sido objeto de serios estudios. 
En La inmigración en la literatura argentina (1880-1910) (1), Gladys Onega se propone “analizar el reflejo del fenómeno inmigratorio en la literatura”. En la década del 80, “frente a la masa cosmopolita que poblaba Buenos Aires, Miguel Cané reaccionaba aconsejando a los de su clase cerrar el círculo y velar las armas. El curso de estas transformaciones y su incorporación a la literatura son los que este libro registra, a través de la narrativa y el ensayo positivista (de Cambaceres a Martel y de Ramos Mejía a Bunge), de la reacción nacionalista del Centenario (Rojas, González y Lugones) y de la perspectiva más comprensiva de hombres que, como Sánchez, Payró y Fray Mocho, no sentían la amenaza extranjera de un hipotético legado nacional”.
Años más tarde, se publica Aspectos del inmigrante en la narrativa argentina (2), de Hemilce Cárrega, otra estudiosa de esta temática, quien sostiene que nuestra literatura “tal vez como pocas, abunda en páginas pobladas por figuras representativas de inmigrantes. Así como estos incorporaron rasgos peculiares en nuestra sociedad, del mismo modo lograron estampar –sin saberlo ellos mismos- un sello distintivo en los temas, motivos, tipos y caracteres presentes en obras de muchos escritores nuestros. Una singular realidad de la vida vernácula pública tiene, de esta manera, su versión en las letras, con mayores o menores logros estético-literarios, según los casos, pero casi siempre con una proyección documental interesante” . 
En este trabajo reúno muchas de las novelas en las que aparecen inmigrantes. Algunas obras, como Hacer la Amèrica, de Pedro Orgambide, reflejan a la inmigración de varios países; en otras novelas, en cambio, la evocación se restringe a una nacionalidad, aunque se hace referencia a otras comunidades. 

Notas 
1. Onega, Gladys: La inmigraciòn en la literatura argentina (1880-1910). Santa Fe, Universidad del Litoral, 1965. 
2. Cárrega, Hemilce: Aspectos del inmigrante en la narrativa argentina. Buenos Aires, El Francotirador, 1997.

.....

El deseo de dar a conocer la gesta propia o de un antepasado, el afán de homenajear o de denostar, motivan estas novelas, en las que se refleja un proceso social que cambiaría a la Argentina. Son testimonios de un tiempo que marcó definitivamente nuestra historia.

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